Los inventarios de crudo de Estados Unidos registraron la semana pasada su mayor desplome desde el 2008, mientras que los de gasolina y destilados también cayeron sorpresivamente, reveló este martes un reporte del Instituto Americano del Petróleo (API por su sigla en inglés).

Las existencias de crudo bajaron 11.6 millones de barriles, frente a la disminución de 700,000 barriles que esperaba el mercado.

La caída en las reservas de crudo, de acuerdo con API, fue la mayor en una semana desde septiembre del 2008.

En la costa del Golfo, o PADD 3, las existencias de crudo cayeron en 8.5 millones de barriles, según datos de API. Las importaciones de crudo de Estados Unidos se redujeron la semana pasada en 796,000 barriles por día a 8.68 millones de barriles diarios.

Los inventarios de gasolina cayeron en 1.3 millones de barriles, mientras que los analistas consultados por Reuters esperaban un aumento de 1.0 millón de barriles.

Las reservas de destilados retrocedieron 1.4 millones de barriles frente a las expectativas del mercado de un incremento de 1.1 millones barriles.

Los futuros del crudo estadounidense recortaban sus pérdidas tras el informe, y se operaba con una baja de 1.70 dólares el barril a 88.08 dólares el barril.

Las existencias de crudo en Cushing, Oklahoma, punto de entrega de los contratos estadounidenses, cayeron en 1.4 millones de barriles, dijo API.

Las operaciones de refinación disminuyeron en 0.9 puntos porcentuales a 92.7% de capacidad, comparado con proyecciones de una caída de 0.2 puntos porcentuales.

Rob