La inflación británica se moderó a la menor tasa en más de dos años y medio en junio debido a un anticipo de los descuentos de verano en ropa y calzado, mostraron el martes datos oficiales, sugiriendo que los consumidores podrán gastar más y dar un inusual impulso a la economía.

La Oficina Nacional de Estadística dijo que la inflación anual de los precios al consumidor bajó al 2.4% desde el 2.8% en mayo, ubicándose en su menor tasa desde noviembre del 2009, y contradiciendo las previsiones de los economistas, de una lectura estable.

La mayor contribución a la baja en la tasa anual provino de una caída en los precios de la ropa y el calzado, seguida de una desaceleración de la inflación en transporte y alimentos.

La clara tendencia a la baja de la inflación desde que marcó un máximo en tres años del 5.2% en septiembre del año pasado probablemente tranquilice al Banco de Inglaterra, de que estuvo en lo correcto cuando inyectó fondos extra en la economía después de que amplió su programa de compra de activos por 50,000 millones de libras esterlinas el 5 de julio.

El IPC subyacente, que excluye los costos de alimentos y combustible, más volátiles, bajó al 2.1% en junio desde 2.2% en mayo.

En una señal de que las presiones inflacionarias también disminuyen, la inflación a puerta de fábrica de Gran Bretaña marcó su menor nivel desde octubre del 2009 en junio debido a una caída de los precios del petróleo.

La inflación en las tiendas también se moderó el mes pasado, pues la demanda débil llevó a los minoristas a ofrecer descuentos grandes, de acuerdo con un sondeo.

RDS