La debilidad del peso mostrada en los últimos días se deriva en parte del fortalecimiento del dólar estadounidense, explicado básicamente por la perspectiva de un mayor endurecimiento de la política monetaria de la Reserva Federal para el segundo semestre de este año.

Luego de tres semanas de bajas consecutivas, el índice dólar retomó su tendencia ascendente al mostrar una apreciación de 0.21% en lo que va de esta semana, al pasar de un nivel de 95.628 a 95.83 puntos, originado por la perspectiva de que la Fed iniciaría muy pronto el retiro de liquidez a través de la recompra de bonos.

Este indicador financiero mide el valor del dólar estadounidense con relación a una canasta de divisas, como el euro, el cual tiene una participación de 57.6%; el yen, de 13.6%; la libra esterlina, de 11.9%; el dólar canadiense, de 9.1%; la corona sueca, de 4.2%, y el franco suizo, de 3.6 por ciento.

El peso reaccionó negativamente, al acumular en los últimos cuatro días una pérdida de valor cercana al 1%, observándose cotizaciones máximas de 18.3850 pesos por dólar en operaciones intradía.

La paridad peso-dólar registró una ligera apreciación frente a la divisa estadounidense, al mostrar una apreciación de 0.08%, para establecerse en los 18.2745 pesos por dólar.

El analista técnico de Monex, Francisco Caudillo, comentó que en el corto plazo, el Índice Dólar se encuentra dentro de un canal ascendente, con el pronóstico de alcanzar un nivel de 98.5 puntos, explicado básicamente por la percepción de un mejor comportamiento de las variables macros de Estados Unidos.

ricardo.zamudio@eleconomista.mx