Halliburton, el gigante de los servicios petroleros en Estados Unidos, tiene perspectivas sombrías para el sector en América del Norte hasta fin de año y reducirá sus gastos por el impacto de la caída de los precios del petróleo.

El precio del crudo de referencia West Texas Intermediate (WTI) en Estados Unidos cayó más de 60% desde inicios de año e incluso se acercó al insostenible nivel de 10 dólares por barril este lunes.

Los productores reducen la perforación y extracción, y recortan servicios de grupos como Halliburton, que proveen tecnología y equipo para esta actividad. La empresa de Houston, Texas, perdió 1,002 millones de dólares en el primer trimestre.

"Nuestra industria hace frente al doble impacto de una baja masiva de la demanda de petróleo a nivel mundial y una sobreoferta", afirmó el presidente de la empresa, Jeff Miller. "Esperamos que la actividad baje mucho en el segundo trimestre y que permanezca débil el resto del año", expresó en un comunicado.

"A nivel internacional, la evolución de la actividad no será uniforme en todos los mercados", añadió.

A pesar de la merma de actividad por las medidas de combate al coronavirus, el volumen de facturación de Halliburton, que cayó 12% a 5,040 millones de dólares en el primer trimestre, superó ligeramente lo esperado por los analistas.

"Ya atravesamos periodos de crisis. Sabemos qué hacer y actuaremos en base a nuestra experiencia", destacó Miller.

Entre otras medidas, la firma reducirá gastos por 1,000 millones de dólares anuales y bajará inversiones a 800 millones.