Durante las últimas dos semanas, la importante afluencia de información relevante para los mercados financieros determinó un comportamiento mixto de las tasas en el mercado local de bonos gubernamentales a tasa fija nominal (bonos M); las fuerzas encontradas que influenciaron dicho comportamiento se describen a continuación:

1. Resultados macroeconómicos en EU que, a pesar de haber presentado una pausa, confirmaron una clara senda de recuperación económica.

2. La problemática de las finanzas públicas en Estados Unidos perdió fuerza como factor de riesgo, luego de que los legisladores de la Cámara de Representantes de dicho país extendieran el plazo –hasta el próximo 18 de mayo– para que el gobierno pueda seguir operando por encima del límite legal de endeudamiento.

3. Las declaraciones del presidente del Banco de México (Banxico), Agustín Carstens, dejaron entrever cierta incomodidad en torno de la importante afluencia de recursos registrada hacia países emergentes, entre ellos México, por la posibilidad de generar burbujas especulativas en los activos financieros de estos países. Estas declaraciones son compatibles con la posibilidad de un recorte en la tasa de referencia del Banxico, que ayudaría a disminuir la velocidad de entrada de capitales hacia nuestro país.

4. En contraste y en detrimento del mercado de bonos M resultó el dato de inflación de enero publicado el jueves, que a pesar de haber confirmado la tendencia descendente de este indicador, presentó una desaceleración menor de la esperada por el consenso. Lo anterior mermó las probabilidades de un recorte en la tasa de referencia del Banco de México, situación que el mercado pareció haber descontado en semanas previas.

5. Asimismo, jugó en contra la mayor percepción de riesgo sistémico originada en Europa –ha representado una fuente recurrente de volatilidad en los últimos tres años– ante la incertidumbre política que se vive, tanto en España (por temas de corrupción) como en Italia (ante las próximas elecciones); esto afectó en primera instancia y de manera directa al peso en el mercado cambiario, que presentó una depreciación en la última semana de 0.78 por ciento.

Por lo antes referido, en las próximas semanas cabría esperar movimientos acotados en torno de las tasas actuales de la curva local de rendimientos. Posiblemente, el determinante de mayor peso en la evolución futura de las tasas sea el resultado de la inflación de la primera quincena de febrero (próximo viernes 22) que dará mayor claridad sobre la decisión que el Banxico podría tomar en su próxima reunión de política monetaria (8 de marzo). ?

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