Fibra Educa, el primer y único fideicomiso inmobiliario enfocado en el sector educativo, está preparando su expansión con la adquisición de nuevas propiedades, con el fin de generar altos rendimientos para sus inversionistas, demostrando así su resiliencia en épocas de crisis, como en este periodo de pandemia.

En conferencia telefónica con analistas bursátiles, con motivo de su segundo reporte financiero, el director general del fibra, Raúl Martínez Solares, mencionó que las negociaciones para la adquisición de un inmueble siguen en proceso, así como la contratación de una línea de crédito, que esperan concretar en los próximos meses.

Durante la llamada se destacó también la posibilidad de que en el nuevo ciclo escolar, que inicia a finales de agosto, las clases se impartan bajo un formato híbrido (que un grupo de alumnos asista a clases presenciales y otro las tome en línea).

Para ello, las escuelas ya han sido adaptadas para ofrecer espacios seguros y sanitizados.

Raúl Martínez Solares explicó a los analistas que el segundo trimestre del año fue un periodo sólido, en el que no solo generaron utilidades, sino también continuaron pagando distribuciones en efectivo, a pesar de las complicadas condiciones económicas que se vive en el país a causa de la crisis sanitaria.

Incluso, el Comité Técnico ha aprobado hacer una distribución en efectivo por 686,827 pesos antes del próximo 5 de agosto.

“A diferencia de otros fibras, Educa no se vio en la necesidad de reducir el pago de sus distribuciones por falta de liquidez”, subrayó Armando Rodríguez, director general en Signum Research.

Ventajas competitivas

El director general del fibra enfatizó que sus inquilinos tienen la capacidad de absorber la matrícula de otras instituciones educativas, cuyas colegiaturas son más elevadas, lo que les da una ventaja competitiva.

Otro punto destacado en sus operaciones, ha sido el hecho de que los arrendatarios han cumplido oportunamente con el pago de las rentas de los inmuebles, sin que hayan solicitado descuentos, condonaciones o postergaciones.

“Vemos a Fibra Educa con mucha solidez, no ha tenido la necesidad de ofrecer descuentos ni diferimientos a los inquilinos, debido a su posición y a que no se han registrado caídas en la matrícula de alumnos”, explicó Armando Rodríguez.

El especialista destacó que si las escuelas comienzan a impartir clases bajo el formato híbrido se reduce el riesgo de dar descuentos o diferimientos en las rentas, si así fuera el caso en lo que resta de este año.

Añadió que debido a que el fideicomiso inmobiliario del sector educativo no tiene deuda actualmente, la contratación de una línea de crédito para financiar la próxima adquisición es “prudente”, sobre todo si lo destina a inversiones atractivas, además, generará una trayectoria crediticia que eventualmente le ayudaría a emitir deuda en el mercado de valores.

Asimismo, Armando Rodríguez explicó que Fibra Educa ha tenido una evolución positiva en su negociación en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), que está en línea con su desempeño operativo y financiero.

En este año, los certificados bursátiles fiduciarios inmobiliarios (CBFI) del fibra inmobiliario han generado un rendimiento acumulado de 25%, para intercambiarse en 37.50 pesos por unidad.

Fibra Educa ha consolidado un portafolio con 59 inmuebles, con un área bruta rentable de 449,196 metros cuadrados, registrando una ocupación total al cierre del segundo trimestre del 2021.

Estos inmuebles se ubican en 18 estados de la República Mexicana, como la Ciudad de México, Estado de México, Jalisco, San Luis Potosí y Nuevo León.

judith.santiago@eleconomista.mx