El inicio de agosto, el mes vacacional por excelencia, no pone freno de momento a la escalada del euro. La divisa comunitaria, además, no sólo amplía sus máximos frente al dólar. Las subidas se extienden a los cruces con divisas europeas como la libra y el franco suizo.

El cambio del euro renueva hoy sus máximos desde enero de 2015 frente al dólar, cada vez más cerca del nivel de los 1.19 dólares. En semanas anteriores varias firmas de análisis revisaron al alza sus expectativas del euro frente al dólar, con valoraciones por encima incluso de los 1.20 dólares.

Al igual que sucede con el dólar, el euro se sitúa en sus niveles más elevados en dos años y medio frente al franco suizo. La divisa suiza, uno de los más clásicos activos refugio, se desinfla al borde de las 1.15 unidades por euro. Lejos queda la paridad con el euro que llevó al Banco Nacional de Suiza en enero de 2015 a intervenir en el mercado para corregir la 'sobrevaloración' de su moneda.

La sucesión de máximos de más de dos años frente al dólar y el franco suizo contrasta con el bloqueo que registra el cambio de la divisa comunitaria frente a la libra. En las últimas fechas el euro se ha congelado justo por debajo de la barrera de los 90 peniques. En la jornada de hoy el euro roza los máximos anuales que logró el pasado 21 de julio, cuando tocó los 89.94 peniques.

La contención en las cifras de inflación en la eurozona no han enfriado las expectativas de un próximo cambio de rumbo en la política monetaria del Banco Central Europeo. La mayor solidez de la economía y las menores incertidumbres políticas apuntan a un repliegue en el programa de compra de deuda. En la sesión de ayer se confirmó un mayor ritmo de crecimiento en el PIB de la eurozona, desde el 1.9 % previo hasta el 2.1% en tasa interanual.

El rumbo de la política monetaria de la Reserva Federal depara ahora más incógnitas, en parte por las continuas polémicas que genera Donald Trump. Las brechas abiertas en el seno de su propio partido elevan las dudas sobre la viabilidad de las reformas económicas prometidas, y por extensión, enfrían las expectativas de inflación y de subidas adicionales de los tipos de interés.

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