Empresarios del sector inmobiliario continuarán con sus planes de inversión este año, aunque debido a la incertidumbre y volatilidad financiera que se prolongaría todo el 2017, se guiarán con mayor cautela.

Estamos cautelosos por la fluctuación del dólar porque muchos desarrolladores tienen préstamos en dólares y veremos cómo reacciona el mercado para ser prudentes en la toma de decisiones para que los desarrollos inmobiliarios puedan ser eficientes , explicó María José Fernández, directora general de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios (ADI).

Reconoció que aunque no será un año fácil, los proyectos y las inversiones que han anunciado seguirán adelante, sobre todo porque tienen un horizonte de largo plazo.

Por ahora, factores como el consumo interno del país, la demanda para ocupar espacios de oficinas y comerciales, así como la venta de las viviendas siguen favoreciendo al mercado.

Sector en movimiento

Los desarrolladores inmobiliarios anunciaron en este año que hacia el 2018 realizarán inversiones por 21,500 millones de dólares con la construcción de centros comerciales, complejos de usos mixtos y turísticos, oficinas y viviendas localizados en diversos estados de la República Mexicana.

Dicha inversión se traduciría en 389 proyectos con un total de 53 millones de metros cuadrados de desarrollo. Además de la creación de más de medio millón de empleos directos e indirectos, con un impacto en más de 42 sectores económicos del país.

Entre 1991 y el 2013 los miembros de la ADI invirtieron 19,000 millones de dólares y actualmente los proyectos en ejecución reflejan una inversión de 21,500 millones de dólares , detalló Fernández.

Incluso adelantó que en marzo del 2017 cuando celebrarán su evento anual podrían anunciar mayores montos de inversión.

La ADI cumplirá 25 años y actualmente gestiona una iniciativa para que un porcentaje de los impuestos que paga por concepto de permisos, licencias y otros, se invierta en las zonas en donde se llevan a cabo los proyectos para que las comunidades se beneficien de los desarrollos mediante mejoras en sus espacios públicos y entorno.

También trabaja en la reimplementación del código de ética, así como en la gestión del pago y permiso único en la Ciudad de México, con el fin de que el desarrollo de los proyectos inmobiliarios sea más incluyente y eficiente.

Para la directiva de la ADI el 2016 fue un buen año para el desarrollo inmobiliario en México y continúo como un participante relevante que aportó al crecimiento económico del país. El 2017 no será sencillo, pero continuarán detonando la inversión en el país.

judith.santiago@eleconomista.mx