La Bolsa Mexicana de Valores, con 122 años de historia, integra un grupo de empresas que ofrecen servicios en los mercados de capitales, derivados y deuda, así como servicios de post-trade, operados por la BMV y sus subsidiarias MexDer, SIF ICAP, Indeval, Asigna y CCV.

Sigue consolidándose como una de las principales entidades de financiamiento. Para los inversionistas representa una fuente de inversión relevante , dijo un analista que pidió no ser citado.

Entre el 2009 y el 2011, durante la gestión de Luis Téllez, se estrenaron dos vehículos: certificados de capital de desarrollo (CKD) y los fideicomisos de inversión y bienes raíces (fibras).

En el 2015, Téllez renunció y en su lugar entró Jaime Ruiz Sacristán, como presidente, y José Oriol Bosch, como director general.

En el horizonte, la BMV tiene retos interesantes, como incrementar el reducido número de empresas listadas en el mercado accionario , consideró el analista.

La BMV no suma 150 empresas listadas, cifra que no se ha alejado de las 125 registradas en el 2008.

Escasas colocaciones

Durante el primer semestre del año, las colocaciones de acciones han sido escasas. De las 10 empresas que se anticipaba debutarían en la BMV este año, sólo la desarrolladora de vivienda Javer se ha listado.

Lo mismo sucede con la emisión de CKD, sólo se ha colocado uno, mientras en trámite hay 18. En el caso de los fibras, hasta el momento no es público ningún prospecto.

Los pendientes apuntan a la consolidación del Mercado Integrado Latinoamericano (Mila), al desarrollo del mercado de bonos verdes y a madurar el segmento de los instrumentos alternativos o estructurados, como son los fibras y CKD , comentó el analista.

Lo anterior, sin dejar atrás la entrada a los nuevos vehículos de inversión anunciados por el gobierno federal el año pasado: Fibra E y los certificados de proyectos de inversión (Cerpi).

Donde también tendría que meterle el acelerador es en el mercado de derivados.

Analistas de Accival destacaron los débiles volúmenes de su negocio de derivados. Al cierre del primer trimestre, el volumen promedio diario operado cayó 35% respecto del mismo periodo del 2015.

Aun así, la Casa de Bolsa confía en que hay buenas perspectivas para la Bolsa, dada la recuperación de los volúmenes de contratos de futuros cambiarios vista en febrero pasado. Prevé que la negociación y posnegociación de derivados aumente, luego de la implementación de nuevas regulaciones para incentivar el uso de plataformas de compensación y liquidación de derivados.

Las probabilidades de que una nueva compañía incursione con éxito en el mercado de renta variable son bajas, por las dificultades de entrada, puesto que la Bolsa controla actualmente la única plataforma de post-trading (custodia, compensación, liquidación y préstamo de valores) en México , agregaron.

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