El mercado no espera, sin embargo, que el organismo ponga en marcha una nueva subida de tipos después de la aplicada el pasado marzo, que implicó el segundo incremento en tres meses y dejó las tasas entre el 0.75% y el 1 por ciento.

Los inversionistas estarán atentos, en cualquier caso, a las pistas que dé la Fed sobre sus próximos pasos, especialmente, después de los últimos decepcionantes datos macro. El Producto Interior Bruto (PIB) americano apenas ha subido un 0.7% en el primer trimestre, debido sobre todo a la contención de los consumidores en el gasto. Además, los precios bajaron un 0.3% en marzo, alejando el objetivo que persigue la Fed de que la inflación alcance el 2 por ciento.

Como contrapartida, el paro sigue bajando y el índice de desempleo se sitúa ya en el 4.5 por ciento. Además, el nuevo equipo del Gobierno que lidera Donald Trump está convencido de que la economía será capaz de crecer a ritmos del 3% gracias a su plan de estímulos fiscales que, entre otras cosas, contempla una rebaja del impuesto de sociedades del 35% al 15 por ciento.

En este escenario, el mercado anticipa que habrá dos incrementos más de los tipos de interés antes de que acabe el año. El optimismo de la Fed se apoya también en la positiva evolución de las empresas, que, pese a los estragos en la competitividad que provoca un dólar fuerte, están logrando un beneficio trimestral mejor del esperado.

Balance

Los inversionistas confían, por otra parte, en el que organismo que preside Janet Yallen dé detalles sobre su anunciado plan de empezar a reducir su balance a finales de este año, una vez iniciado el proceso de normalización monetaria. Los activos de la Reserva Federal ascienden a 4.5 billones de dólares, frente al billón en el que se situaban antes de la crisis de 2008 y 2009, cuando la Fed comenzó agresivos programas de compra de bonos para superar la crisis.

[email protected]