La semana pasada comentábamos que la historia reciente de las Reservas Internacionales (RI) ha sido reflejo de los acontecimientos económicos del país.

El mecanismo de acumulación de RI establecido por primera vez en 1996 se basaba en un criterio básico que consistía en que la intervención del banco central no alterara la naturaleza del régimen de libre flotación, una de cuyas características es precisamente no predeterminar el nivel del tipo de cambio.

El esquema adoptado se basó en las siguientes reglas de operación: a) Banco de México (BM) subastaría el último día hábil de cada mes, derecho de venta de dólares al propio instituto. Estos derechos podían ser ejercidos total o parcialmente dentro del mes inmediato siguiente al de la subasta respectiva, b) los tenedores de los derechos podían ejercer la opción al tipo de cambio del día anterior, siempre que éste no fuera superior al promedio de los últimos 20 días hábiles anteriores, y c) el efecto expansivo sobre la base monetaria de las compras de dólares se esterilizaría totalmente.

El mecanismo de acumulación de RI tuvo una gran acogida por parte de los diferentes agentes económicos que compraron y ejercieron las opciones ante la perspectiva de una mayor apreciación del tipo de cambio. La primera subasta a finales de julio de 1996 fue por 130 millones de dólares y más adelante la Comisión de Cambios (CC) decidió incrementar el monto de los derechos a subastarse a US200 millones a finales de agosto y a US300 millones en diciembre.

A través de este mecanismo, el BM incrementó las RI en US909 millones en el lapso de agosto a diciembre de 1996.

Ésta es una diferencia importante con respecto al mecanismo de acumulación de RI que se implementó en febrero del 2010, toda vez que a pesar de la demanda y el ejercicio prácticamente inmediato de las opciones de venta, la CC no ha incrementado el monto de las subastas.

Existen además otras diferencias entre los mecanismos de 1996 y el del 2010. Una de las más relevantes tiene que ver con la determinación de reglas para el incremento automático de dólares.

En febrero de 1997, la CC resolvió que a partir de ese mes, en caso de ejercerse 80% o más de las opciones correspondientes a ese mes antes del día 16, se convocaría a una subasta adicional de opciones por otros US300 millones y tendrían vigencia por el resto del mes respectivo.

A finales de julio de 1997, la CC incrementó nuevamente a US500 millones la subasta de opciones, lo que significaba que potencialmente se podrían vender y ejercer hasta US1, 000 millones en agosto de ese año.

No obstante, la fuerte acumulación de RI ocasionó que la CC redujera el monto de opciones de venta de dólares durante octubre a US400 millones y a partir de noviembre a US250 millones, lo que significaba una venta potencial de US500 millones.

Este mecanismo estuvo vigente hasta junio del 2001 y contribuyó a fortalecer el monto de RI. Es importante mencionar que el acumular RI tiene un costo que resulta de la diferencia entre el rendimiento que se obtiene de invertir las RI y la tasa de interés que se utiliza para esterilizar su efecto en la base monetaria.

La pregunta es, ¿con el mecanismo de acumulación que actualmente está vigente, hasta dónde estaría dispuesto Banxico a llevar el nivel de reservas?

Aunque es difícil estimar puntualmente dicho nivel, lo que sí se puede asegurar es que el fortalecimiento de las RI continuará por un periodo prolongado de tiempo, de manera tal que se logre disminuir la vulnerabilidad de nuestra economía, y el resto del mundo, a un fenómeno inminente que es el retiro de estímulos monetarios.

*Manuel Guzmán M. es economista en jefe de Ixe Grupo Financiero. Su opinión no representa necesariamente la posición de la institución.