El peso consiguió su primer cierre por debajo de 22 unidades por dólar desde el 10 de junio, y es que el billete verde terminó las operaciones en 21.9930 unidades contra un cierre previo de 22.2770 unidades, con datos del Banco de México (Banxico).

Esto fue gracias a un debilitamiento del dólar a escala global, pues el índice dólar bajó 0.81% de 94.435 a 93.668 puntos, según Refinitiv.

En tanto, las posiciones especulativas netas a favor del peso en el mercado de Chicago hilaron su cuarta semana a la baja para ubicarse en 9,848 contratos de 500,000 pesos cada uno, sin embargo, analistas destacan el que se mantengan en terreno positivo.

“En sentido estricto, siguen estando en positivo, eso significa que siguen apostando a favor del peso. Sí han estado bajando, pero si se vincula con el comportamiento que ha tenido el peso mexicano en las últimas 4, 5 semanas, también te habla de cierta estabilidad, o volatilidad en un rango acotado”, explicó en entrevista James Salazar, subdirector de Análisis Económico de CIBanco.

Según el reporte del Chicago Mercantile Exchange, los contratos especulativos netos tuvieron una baja semanal de 2,023 contratos, o 17.04% respecto a los 11,871 registrados la semana previa.

En un horizonte más amplio a cuatro semanas, el nivel actual implica una baja de 57.51% respecto a los 23,178 en que se ubicaron hace un mes, de acuerdo con datos de Refinitiv.

Estos contratos sirven como referencia del sentimiento de los especuladores del mercado. “No es que tengan un menor apetito por el peso, sino que confirma la lateralidad con la que se ha comportado la divisa mexicana en las últimas semanas, los contratos siguen siendo positivos, pero cerca de cero es que no saben si en favor o en contra, hay ciertas dudas, por eso el comportamiento en rangos acotados”, dijo Salazar.

Los contratos de posiciones largas o alcistas reportaron un incremento marginal en la semana de 2,023 contratos, o 1.49%, sin embargo, no fueron suficiente para compensar el crecimiento de 7.45% en el mismo periodo de los contratos de posiciones bajistas, o a favor de una depreciación del peso, que aumentaron en 2,747 contratos, o 7.45% a 39,613.

“El peso se ha estancado en un rango, lo mismo que las coberturas en Chicago, están en un rango acotado y no terminan de consolidarse... Si siguieran cayendo más, sí podríamos estar hablando ya de un cambio de tendencia, todavía el inversionista especulador piensa actualmente que la tendencia es de apreciación del peso”, aseveró James Salazar. (Con información de José Antonio Rivera)

claudia.tejeda@eleconomista.mx