Idealmente, la diversificación inicia con la disposición a evaluar todas las alternativas al alcance antes de realizar las primeras inversiones en una cartera. Se empieza haciendo un plan, en el cual previamente hemos definido los objetivos, montos, plazo, riesgo asumible y necesidades de liquidez. Si estos parámetros básicos se encuentran bien definidos, la diversificación puede resultar eficiente debido a una estructura de cartera que se mantiene en línea con su objetivo principal

Generalmente se busca maximizar rendimientos y reducir riesgos.

El primer paso es el más importante, el proyecto inicial divide la estructura del portafolio en tipos generales de activos financieros. Estas categorías básicas son: Mercado de Capitales, Mercado de Deuda, Mercado Cambiario, Mercados Internacionales y Liquidez Requerida. También existen otras opciones de inversión dentro y fuera de los mercados financieros, como los bienes raíces o incluso las obras de arte.

La estructura de la cartera no debería cambiar con el desempeño temporal de los mercados; sin embargo, durante el plazo, a los pequeños ajustes necesarios se les conoce como rebalanceo de portafolio . Siempre se busca mantener la estructura original, a menos que alguna de las prioridades se vea modificada; en cuyo caso se tendrán que realizar adecuaciones hacia una nueva estructura. Un mayor monto a invertir, a un mayor plazo, amplía las alternativas de diversificación. Montos pequeños a invertir en corto plazo pueden reducir el espectro de posibilidades.

Para diversificar, hasta aquí hemos determinado las categorías y las variables que influyen en nuestra estructura de inversión. En el siguiente nivel analizaremos cuáles pueden ser los componentes que forman parte de cada grupo en específico.

En esta etapa es necesario conocer lo más detalladamente posible las características particulares de cada activo que podría formar parte de la cartera.

Es muy conveniente revisar las opiniones de los especialistas. De hecho, cada activo tiene su propio objetivo, riesgos particulares y también alguna razón para formar parte de la cartera.

Si en esto no hay claridad, congruencia y definición, será difícil detectar posibles fallas en la diversificación de la cartera.

La diversificación no evita las pérdidas, pero reduce la volatilidad de la cartera y el impacto de información errónea o sucesos imprevistos en algunos sectores. El riesgo no sistemático o específico de los activos objeto de inversión si se puede reducir con la diversificación.

En cambio, el riesgo sistemático no se reduce mucho con la diversificación. Este riesgo se refiere a los eventos que afectan en general a varios mercados o activos de manera casi simultánea con consecuencias altamente correlacionadas.

En ocasiones podemos percatarnos de que demasiados activos en una cartera comprometen el rendimiento sin reducir significativamente el riesgo. Aunque no es una situación frecuente, una cartera excesivamente diversificada también tiene sus inconvenientes, por lo que se puede tener pocos activos de inversión pero bien estudiados. No siempre una diversificación demasiado amplia es lo adecuado, incluso puede resultar contraproducente. Es necesario optimizar la diversificación.

Siempre existirán imprevistos en los que será conveniente adecuar la estructura de cartera y hacer algunos ajustes en la diversificación, pero la volatilidad de muy corto plazo no debería afectar la estructura básica. Podría ser costoso y poco rentable el desviarse del objetivo final al tratar de evitar riesgos poco significativos de muy corto plazo.

En resumen, como se dice comúnmente, la diversificación es no poner todos los huevos en la misma canasta .

En el tema de inversiones, entendemos que se trata de reducir el riesgo de pérdidas en la cartera, ocasionadas por altas concentraciones de capital en pocos tipos de activos de inversión. La diversificación es principalmente un tema de administración de riesgos. La idea es distribuir el dinero en inversiones diferentes, para reducir drásticas fluctuaciones en el valor de la cartera y para evitar que posibles pérdidas de algunos activos afecten significativamente el rendimiento total.

Agustín Becerril García es analista Técnico en Grupo Financiero Interacciones