El 2020 podría cerrar con un máximo histórico en deuda corporativa global a 9.3 billones de dólares, un alza anual de 11.71%, o un billón de dólares, según un estudio de la firma Janus Henderson Investors.

En medio de la crisis económica provocada por los efectos de la pandemia del SARS-COV-2, las compañías han encontrado un buen apoyo en la deuda para sus necesidades de financiamiento, “como regla, el capital accionario es más caro que la deuda... y los prestamistas enfrentan un riesgo menor que los accionistas”, señala el estudio.

Esta tendencia de crecimiento en el endeudamiento corporativo tiene como base las muy bajas tasas de interés en los últimos años que ha abaratado el recurrir al crédito, ante las políticas monetarias más acomodaticias de los bancos centrales. El crecimiento de la deuda ha superado fácilmente el crecimiento de las ganancias desde el año pasado.

En 2020 y ante la crisis sanitaria, Janus Henderson Investors advierte que las necesidades de financiamiento se harán mayores, pues con el fantasma de la recesión las ganancias y el flujo de efectivo disminuirán, “las necesidades de deuda serán muy grandes este año, incluso cuando las compañías en nuestra muestra cortarán dividendos por 140,000 a 300,000 millones de dólares este año”, señala el estudio.

“Las adquisiciones, las recompras de acciones y los dividendos fondeados con deuda proceden generalmente un revés económico. Este es el caso en la actual coyuntura”, indica la firma de inversión con sede en Estados Unidos.

Janus Henderson resalta que a la par que las compañías evalúan el impacto de la pandemia, se ha encarecido el préstamo para las firmas con perfiles crediticios más riesgoso, mientras que para aquellas con mejores perfiles se ha reducido el costo, en parte gracias a la intervención de los bancos centrales.

En 2019 la emisión fue de 8.3 billones de dólares que se dirigió hacia adquisiciones, recompras de acciones, repartición de dividendos y aminorar los efectos causados por las tensiones comerciales que fueron protagonistas del año pasado, así como por la desaceleración económica.

Por regiones, la deuda neta corporativa se concentró el año pasado en América del Norte, con 4,204 millones de dólares del total del pasivo, seguida por Europa con 1,905 millones de dólares, Japón con 734 millones de dólares, mercados emergentes con 626 millones de dólares, Reino Unido con 539 millones de dólares, y la zona de Asia-Pacífico con 316 millones de dólares, según Janus Henderson.

El año pasado las empresas con mayor endeudamiento fueron Volkswagen con 192,000 millones de dólares de deuda, AT&T Inc. con 176,000 millones de dóalres, Daimler AG con 151,000 millones de dólares, Toyota con 138,000 millones de dólares, y SoftBank Group con 135,000 millones de dólares.

Buen semestre

En medio de la pandemia por el Covid-19, el mercado global de deuda llegó a un récord histórico de emisiones por 5.5 billones de dólares en el primer semestre del año, un alza de 35% en comparación con los primeros seis meses del 2019, el mayor nivel desde 1980 cuando comienzan los registros de la firma de inteligencia de datos financieros Refinitiv.

En su reporte para el primer semestre del año, Refinitiv destacó que el número de emisiones en dicho periodo superó las 13,000 por primera vez, resaltando que en el segundo trimestre del 2020, que fue el mejor periodo de tres meses de emisiones de deuda en número, tuvo un alza de 52% en comparación con el lapso que abarca de enero a marzo.

La deuda corporativa con grado de inversión en Estados Unidos sobrepasó tan solo en el primer semestre del año todo el monto emitido del 2019 a 1.2 billones de dólares.

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