La demanda de empresas por financiamiento bursátil durante agosto se quedó por debajo de lo registrado en igual periodo del año pasado. En el mes que acaba de concluir, los corporativos mexicanos captaron un total de 10,100 millones de pesos frente a los 14,450 millones de pesos emitidos en agosto del 2019.

Sin embargo, el monto levantado fue mayor a lo observado en julio pasado, con 8,443 millones de pesos financiados a través del mercado local de deuda corporativa de largo plazo.

Agosto también ha sido el tercer mejor mes de actividad en este mercado en lo que va de este año. El mejor periodo del 2020 ha sido junio con 14,200 millones de pesos de financiamiento vía emisiones de deuda, seguido de febrero con otros 12,427 millones de pesos.

En septiembre se espera la colocación de ocho bonos de largo plazo por hasta 13,000 millones de pesos, por parte de empresas como Grupo Palacio de Hierro, la empresa de autotransportes Traxión, la firma de entretenimiento CIE, el productor de alimentos lácteos Grupo Lala y los hospitales Médica Sur y MAC.

La actividad en el año ha sido mixta y ahora en esta segunda parte se ha visto una mejora en las solicitudes de empresas buscando financiamiento en el mercado bursátil.

Tania Abdul Massih, directora del área de Deuda Corporativa de Banorte, expuso hace unas semanas que “los inversionistas ahora estarían demandando mayores sobretasas de salida ante una limitada demanda por bonos corporativos”.

Analistas coinciden que también los inversionistas son más selectivos con el tipo de empresas a las cuales quienes están dispuestos a prestar.

“Lo que hemos visto es mucha atención en las empresas, si bien el mercado se ha reabierto, pero no para todos porque algunos sectores son vistos como muy riesgosos. Como todos sabemos es un escenario económico complicado, pero al menos se están abriendo algunas colocaciones y creemos que las emisiones en este año van a estar en intermitencia”, explicó previamente Yamur Muñoz, director de Mercados de Capital de Deuda de HSBC.

La mayor presión estaría entre las que operan en sectores considerados como “vulnerables” frente a la pandemia del Covid-19 y la recesión económica, tal es el caso de compañías del sector hotelero, restaurantero y tiendas departamentales.

Especialistas consideran que los recientes ajustes en la tasa de interés por parte del Banco de México, la cual se ubica en 4.50%, podría beneficiar a las empresas que buscan mejorar su estructura de deuda y con ello ver un aumento en el número de solicitudes.

judith.santiago@eleconomista.mx