La demanda por crudo tendrá un declive interanual en el primer trimestre, por primera vez desde el peor momento de la crisis en el 2009, debido al brote de coronavirus en China, informó el jueves la Agencia Internacional de Energía (AIE) en su reporte mensual.

“Las consecuencias del Covid-19 para la demanda global por crudo serán significativas”, declaró la agencia usando el nombre científico para el virus.

“Se prevé un declive de la demanda en 435,000 barriles por día (bpd) en el primer trimestre, el primer descenso trimestral en más de una década”,  señaló.

“Para todo el 2020, recortamos nuestra previsión de crecimiento global en 365,000 a 825,000 bpd, el nivel más bajo desde el 2011”, puntualizó la AIE, que agregó que presumía que la actividad económica empezaría a volver a la normalidad a partir del segundo trimestre del presente año.

En el periodo abril-junio, la agencia espera que la demanda por crudo crezca 1.2 millones de bpd antes de normalizarse en el tercer trimestre, con un aumento de 1.5 millones de bpd por las medidas de estímulo económico que se anticipa aprobará Pekín.

“China fue responsable por cerca de tres cuartos del crecimiento global de la demanda del año pasado. Antes del brote de Covid-19, se esperaba que condujera un tercio del crecimiento de consumo de crudo en el 2020, pero ahora calculamos que será menos de un quinto”, agregó la AIE.

La organización prevé también un descenso en la demanda por el petróleo de la OPEP y que el aumento de la producción de las firmas estadounidenses podría no verse impactado sino hasta más adelante en el año.