Los precios del cobre cerraron con baja el viernes, concluyendo la semana también con un leve descenso, ya que el dólar logró preservar en general sus recientes ganancias por expectativas de que la Reserva Federal subirá este mes las tasas de interés en Estados Unidos.

Aunque el dólar retrocedió el viernes, las ganancias de los dos días previos sirvieron para compensar las preocupaciones por una huelga en la mina de cobre más grande del mundo en Chile.

Un dólar más fuerte hace que los activos denominados en el billete verde, como el cobre, sean más caros para los tenedores de otras monedas.

La Reserva Federal de Estados Unidos se encamina hacia lo que podría ser una primera serie sostenida de alzas de tasas en más de una década ante un aumento en la confianza empresarial y de los consumidores durante las primeras semanas de gobierno del presidente Donald Trump, a pesar de la falta de detalles sobre las políticas de la nueva administración.

El cobre a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME) cerró con un declive de 0.2%, a 5,917 dólares la tonelada, en camino de terminar la semana con una caída de 0.3 por ciento.

Los precios del cobre se han consolidado en un rango de entre 5,800 y 6,200 dólares la tonelada desde que alcanzó un máximo de 20 meses de 6,204 dólares el 13 de febrero.

El níquel fue el metal que más subió en la LME, al avanzar 1.9%, a 10,990 dólares la tonelada, acabando la semana con un alza de 1.2 por ciento.

En otros metales, el estaño perdió 0.8%, a 19,500 dólares; el zinc cedió 0.2%, a 2,775 dólares; el plomo cayó 0.2%, a 2,249.50 dólares; y el aluminio retrocedió hasta los 1,892 dólares la tonelada.