La Bolsa de Valores de São Paulo (Bovespa) hiló tres jornadas a la baja y cerró en su peor nivel del año; perforó los 74,000 puntos.

Este jueves, el Bovespa concluyó en 73,851.47 unidades, su punto más bajo desde el 20 de diciembre.

A las tensiones internacionales (como una posible guerra comercial encabezada por Estados Unidos) se suman factores como las próximas elecciones en Brasil.

Además, los mercados a nivel global se están moviendo en función de la dirección de sus monedas, que son las que en definitiva captan los problemas y crisis de cada país en particular, especialmente con relación a Estados Unidos, explicó Pattie Jabbaz, introducing broker de Saxo Bank.

Ayer, el real brasileño se depreció 1.88% frente a la divisa estadounidense y se ubicó en 3.92 reales por dólares. En lo que va del año, la moneda brasileña ha cedido 18.35% y el Bovespa presenta una minusvalía de 3.34 por ciento.

Si se toma como referencia sólo mayo, la caída de la bolsa brasileña se profundiza. En el quinto mes del 2018, el Bovespa presentó una baja de 10.87 por ciento.

“Mientras veíamos caer (en mayo) acciones en México, lideradas por el sector bancario, en Brasil el banco Itaú quebró su promedio móvil de 200 días”, dijo Jabbaz.

En dicho mes, cuatro de las cinco emisoras con mayor relevancia en el Bovespa cerraron en terreno negativo. Petrobras, Bradesco e Itaú fueron las más presionadas.

El panorama de la bolsa brasileña luce turbio. “Una economía más fuerte debería impulsar a la bolsa, pero el consenso de encuestados (por Reuters) parece prever recortes en las utilidades por las elecciones presidenciales de octubre”, detalló Intercam Casa de Bolsa.

mario.calixto@eleconomista.mx