En las primeras semanas del 2014, un ambiente de cautela pareció regir el comportamiento de los mercados financieros locales, lo que podría reflejar dos importantes fuentes de incertidumbre.

La primera, la asociada al ritmo en el que se mantendrá la reducción de los estímulos monetarios (tapering) por parte de la Reserva Federal de EU (Fed); un suceso que está condicionado a la evolución de la economía estadounidense, especialmente la del mercado laboral.

La segunda, la relacionada al proceso de implementación de reformas estructurales aprobadas en el 2013 y la discusión de sus respectivas leyes secundarias; dichas reformas podrían dar un fuerte impulso económico al país a través de una mayor competencia entre los diferentes sectores de la economía, un sector energético más eficiente -que vendrá acompañado de menores precios de energía- y una mayor recaudación fiscal, entre otros.

Por su parte, el mercado mexicano de bonos gubernamentales a tasa fija ha presentado movimientos encontrados, pero mantiene un balance anual positivo; los bonos M muestran en conjunto un avance de 0.52% (anualizado de 11.59%) en lo que va del 2014, mientras que los Udibonos han otorgado plusvalías anuales de 0.86% (anualizadas de 19.77 por ciento).

En contraste, el tipo de cambio ha registrado fuertes presiones al alza, que la semana pasada implicaron un retroceso del peso de más del 2.0% frente al dólar. Lo anterior respondió a una serie de acontecimientos en los EU que podrían llevar a la Fed a considerar acelerar el ritmo del tapering en su próxima reunión del 29 de enero. A saber:

  • El Libro beige de la Reserva Federal de EU indicó que la economía de dicho país continuó expandiéndose a un ritmo moderado, con perspectivas de crecimiento positivas para algunas de las regiones del país.
  • Varios miembros de la Fed externaron ser partidarios de un ritmo de retiro de estímulos monetarios más acelerado al anunciado en diciembre.
  • Las peticiones iniciales de subsidio por desempleo disminuyeron por segunda semana consecutiva para ubicarse en 326,000.
  • Para las próximas semanas es altamente probable que la decisión de política monetaria de la Fed determine el desempeño tanto del mercado de bonos M, como de la propia divisa mexicana.
  • Si la institución monetaria de EU decide mantener el ritmo de la reducción de la compra de activos, tanto el mercado de bonos M como el tipo de cambio podrían verse beneficiados.
  • Por el contrario, si la Fed decide agudizar el tapering las tasas en el mercado de bonos M y la paridad cambiaria peso-dólar podrían presentar fuertes presiones alcistas.

Sin embargo, es previsible que en el corto plazo se logre alcanzar un punto de inflexión en el que la llegada de datos económicos favorables en EU sea positiva para el tipo de cambio en virtud del predecible aumento de las exportaciones de México hacia dicho país.

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