Los bancos españoles continúan aprovechando la ventana de liquidez que se ha abierto en el mercado de capitales.

Con las aguas tranquilas se pesca mejor, han pensado las entidades, que una a una van pasando por caja para emitir deuda que se salda con resultados mejores de lo esperado.

Ayer tocó el turno a BBVA, que colocó 1,000 millones en bonos sénior a cinco años con un cupón de 0.625%, es decir, 55 puntos básicos sobre midswap, activo libre de riesgo utilizado como referencia para este tipo de emisiones en Europa.

La emisión se saldó con un precio mejor de lo esperado, pues el banco había puesto sobre la mesa inicialmente un precio de 65 puntos básicos sobre midswap.

Además, desde el banco celebran la fuerte demanda que ha registrado la colocación, que ha duplicado la cantidad ofertada poniendo de manifiesto el voraz apetito inversor.

BBVA rebaja así blemente sus costos de financiamiento pues la última emisión comparable, el 11 de enero del 2016, se ofreció con un cupón de 1%, 85 puntos básicos sobre midswap.

La entidad emitía entonces la misma cantidad y al mismo vencimiento, pero la situación del mercado era sensiblemente distinta.

Los temores a una recesión en China atenazaban entonces a los inversionistas, que también se veían golpeados por la caída libre del crudo.

Entre medias de las dos emisiones, el factor determinante fue el Banco Central Europeo. Mario Draghi lanzó nuevos estímulos, como la bajada de tasas a su mínimo histórico y un nuevo programa de compra de deuda corporativa que iniciaría en junio.

En diciembre prolongó los estímulos nueve meses más de lo previsto, hasta diciembre del 2017, y tendió una red de seguridad que ahora los bancos aprovechan para refinanciar deuda y captar recursos.

Las previsiones apuntan a que el año en curso sea especialmente activo en el mercado de deuda, toda vez que los bancos españoles deben hacer frente a deuda por valor de 36,300 millones de euros que vence en el 2017. De esta cantidad, 13,400 millones corresponden a BBVA.

También Santander

La entidad presidida por Ana Patricia Botín se estrenó el miércoles en Bolsa con una colocación de 1,000 millones de euros en deuda subordinada con vencimiento a 10 años, para lo que ofreció un cupón de 3.12 por ciento.

El precio de la emisión se fijó en 298 puntos básicos sobre midswap, la referencia europea para las emisiones de renta fija.

La última colocación de este tipo, que realizó en abril del 2016, fijó el precio de 1,500 millones en el 3.25%, 268 puntos básicos sobre el nivel que registraba entonces el midswap.