La petrolera estatal saudí Aramco obtuvo este jueves 25,600 millones de dólares en la mayor Oferta Pública Inicial (OPI) de acciones de la historia.

Esa cantidad supera los 25,000 millones de dólares recogidos por la empresa china de comercio en línea Alibaba cuando entró en Wall Street en el 2014.

El estreno de Aramco en los mercados le otorga un valor de mercado de 1.7 billones de dólares, que la deja a la cabeza del club de gigantes: Apple (1.2 billones de dólares) y Microsoft (1.1 billones).

Las acciones comenzarán a transarse desde el día 12 en la Bolsa de Riad, con un valor de 32 riales (8.53 dólares).

Esa cotización está en el techo del rango de precios de introducción al mercado que fue establecido entre 30 y 32 riales. Grandes bancos instaron a ser cautelosos para reducir de ese modo la volatilidad en los primeros días.

La acciones fueron mayoritariamente suscritas por saudíes. Grandes inversionistas en Londres y Nueva York, en cambio, tienen dudas sobre la gobernanza de la empresa así como sobre su capacidad para proteger sus instalaciones y por el horizonte de ganancias que ahora parece opacado por políticas ambientales cada vez más estrictas en todo el mundo.

El debut bursátil de Aramco ayuda al intento de Arabia Saudí de diversificar su economía que actualmente depende casi totalmente del crudo.

La compañía espera colocar en el mercado 1.5% de su paquete accionario.

Incentivos

La semana pasada, Aramco anunció que las suscripción de acciones hasta el 28 de noviembre había llegado a 11,500 millones de euros, con casi 5 millones de suscriptores y cerca de 1,500 millones de acciones vendidas. Esa cantidad supera la meta de 1,000 millones.

Riad desplegó todo un arsenal de iniciativas para seducir a los saudíes a invertir en Aramco, que es la joya de la corona del reino. Entre los incentivos, se contaron préstamos bancarios a tasas bajas para comprar acciones y una retórica nacionalista para tratar de convencer a los súbditos que invertir en Aramco es un deber patriótico.

Aramco también prometió a los inversionistas locales el pago de dividendos más altos y la oportunidad premiarlos con acciones adicionales sin costo si las mantienen en su poder durante cierto tiempo.

La empresa ofreció pagar dividendos de 75,000 millones de dólares el año que viene.

Muchas de las familias más ricas de Arabia Saudí fueron obligadas a invertir; incluyendo el multimillonario príncipe Al Waleed bin Talal, quien fue atrapado junto a otros empresarios en el 2017 durante un operativo “anticorrupción” en el hotel Ritz-Carlton de Riad.

Aramco aplazó, pero no abandonó su plan de transar en un gran mercado internacional como el de Nueva York; sin embargo, eso dependerá de la recepción que tenga en la Bolsa saudí.

La empresa es el pilar de la estabilidad económica y social del reino y produce cerca de 10% del petróleo del mundo. Por ello es que los inversionistas esperan a que los precios del oro negro sigan en alza.

El príncipe Mohammed considera a la oferta de acciones como una pieza esencial de su programa Visión 2030, que busca diversificar la economía saudí y hacer de Aramco un conglomerado industrial de alcance mundial, según la página oficial del gobierno.

El reino ha hecho una gran apuesta por la valorización del precio del crudo, lo cual podría ser ayudado por un nuevo acuerdo de reducción de la oferta de los 14 países de la OPEP y una decena de productores aliados.

Para el 2020

OPEP y aliados ampliarán recortes a la producción

Los países miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus socios petroleros buscaban tras más de cinco horas de reunión, un acuerdo sobre las cuotas de producción, que podría implicar nuevos recortes para apoyar los precios del barril.

Desde hace un año, los 14 miembros de la OPEP y sus 10 socios externos, entre ellos Rusia (que forman la llamada OPEP+), mantienen su compromiso de recortar la producción en 1.2 millones de barriles diarios (mbd) en relación al nivel de octubre del 2018.

El acuerdo se mantendrá hasta marzo del 2020, pero esta semana deben decidir si lo renuevan en dos reuniones este jueves y el viernes en Viena.

“Tenemos muchas posibilidades de prorrogar el acuerdo y de ajustar las cuotas”, es decir, recortar la producción un poco más, dijo el ministro ruso de Energía, Alexander Novak, al salir de una de las reuniones previas.

Novak habló de una cifra de 500,000 barriles diarios, lo que llevaría los recortes totales a 1.7 mbd, si finalmente se aprueba el acuerdo.

Rusia es el segundo productor de petróleo del mundo, por detrás de Estados Unidos.

El ministro saudí de Energía, Abdulaziz bin Salman, hermanastro del príncipe heredero Mohamed bin Salman, se limitó a desear “una reunión exitosa”.

Arabia Saudita, líder de facto del cártel, es el tercer productor del mundo y primer exportador.

El país del golfo está preparando, además, la salida a Bolsa de parte del capital de Aramco, su petrolera nacional responsable de 10% de la producción de crudo mundial, por lo que tiene mucho interés en apoyar los precios.

Demanda frágil

La demanda mundial de petróleo podría verse afectada por la guerra comercial, que afecta al crecimiento de China, gran consumidora de crudo, así como por el débil crecimiento mundial.

Un contexto que incita a la OPEP y sus socios a la prudencia, dice analistas.

A esto se suman los niveles de producción de los países de fuera de la OPEP, en niveles récord. Estados Unidos, primer productor mundial desde 2018, produce grandes cantidades de petróleo de esquisto, mientras Brasil y Canadá aumentaron su producción.

Además, Estados Unidos tiene enormes reservas, evaluadas en 447.1 millones de barriles, según las últimas cifras de la Administración de Información Energética de Estados Unidos. (Con información de Agencias)