El lunes pasado habíamos hablado sobre la gran semana que nos esperaba y, sobre todo, de las preocupaciones que muchos tenían sobre el testimonio del martes de la nueva presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen. Para poner el tema en perspectiva, alejémonos un poco del combate y analicemos el precio de la acción y el flujo de noticias de la semana pasada.

El miércoles 5 de febrero vimos las acciones estadounidenses rendirse, cuando de forma marginal se colocaron aún más abajo de los mínimos del lunes anterior. Los mínimos del miércoles tuvieron consecuencias importantes que me llevaron a vislumbrar los primeros brotes de recuperación que me han incentivado a entrar a una posición larga marginal tras haber permanecido prácticamente inmóvil y en una posición corta durante las dos semanas precedentes. Las compras que vinieron el jueves fueron una muestra de la importancia del mínimo del miércoles, sobre todo ya que se anticiparon al gran informe sobre el empleo del viernes. Entonces, el viernes, el informe sobre el empleo de enero de algún modo superó la prueba, y las acciones repuntaron aún más. Lo mismo ocurrió este martes después de la comparecencia de Yellen en el Congreso estadounidense.

Mi punto es el siguiente: la semana pasada había varias razones para mostrarnos pesimistas o simplemente para alejarnos del mercado e ignorar las grandes noticias. Sin embargo, el precio de la acción ha vuelto a hablar por sí mismo. Quienes compararon el miércoles pasado al Armagedón (y muchos lo hicieron), o quienes analizaron una infinidad de posibles resultados después del informe sobre el empleo o del testimonio de Yellen, todos ellos perdieron una gran oportunidad de ganar dinero, demostrando nuevamente que la opinión general era errónea.

Después del testimonio de Yellen tras el repunte del índice S&P 500 (SPX.I) en un 4.70% a partir del mínimo de la semana pasada, las acciones dieron un merecido respiro. Los papeles estadounidenses se deshicieron de algunas de las condiciones de sobrecompra a corto plazo, y el miércoles operaron en niveles estables, lo que implica que ahora los inversores optimistas deberán emplear mejores tácticas. El miércoles fue un día para obtener ganancias, ya que escalé de media docena de posiciones largas, que había adquirido a finales de la semana pasada y a comienzos de esta semana. Cuando finalizó toda la actividad del miércoles, siete de cada diez sectores terminaron en caídas, pero desde un punto de vista porcentual las cosas pudieron haber sido mucho peores.

Mientras tanto, el S&P 500 (SPX.I) logró nuevamente volver a subir hasta la media móvil simple de 50 días (en amarillo), tras haber mostrado un poderoso "giro exorbitante y veloz" durante la semana pasada. Las interpretaciones de la sobrecompra de muy corto plazo se han generalizado y las acciones son algo escasas. Como lo había mencionado con anterioridad, es hora de que los inversores optimistas mejoren su estrategia, lo que implica que si el mínimo del primer trimestre está realmente adentro, entonces ha llegado el momento de hacer una lista de acciones para comprar, y operar alrededor de estas participaciones principales en primavera.

Por lo tanto, ¿dónde considero que hay una oportunidad en el corto plazo? Es posible que en el sector de la tecnología que, si lo comparamos con el S&P 500, se está desarrollando un patrón ajustado que debería conducir a una ruptura en puntos aún más elevados.

En lo que refiere a las acciones en ese sector, tanto Oracle (ORCL:xnys), como Microsoft (MSFT:xnas) parecen interesantes para operar el mediano plazo, lo que no debe confundirse con el plazo inmediato. La acción se mantuvo en su media móvil de 100 días, y ahora parece que en las próximas semanas superará la línea de resistencia diagonal colocada a finales de 2013.

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