La cotización de Deutsche Bank registró este jueves nuevos mínimos históricos en el día de su junta de accionistas. Su valor en Bolsa baja de 13,000 millones de euros, lejos ya de 16,000 millones de CaixaBank.

El banco más grande de la mayor economía de la eurozona no logra parar su espiral bajista en la Bolsa de Frankfurt, iniciada ya hace más de una década. Antes del estallido de la crisis financiera, Deutsche Bank llegó a alcanzar máximos históricos al borde de 100 euros por acción (94 euros en enero del 2007). Desde entonces acumula un desplome de 93 por ciento.

El estallido de la crisis financiera dio paso a un ciclo de políticas de tasas cero que ha hecho mella en su negocio. Este periodo continuó ayer y su fin se ha visto aplazado en numerosas ocasiones.

Las esperanzas de una futura subida de tasas del Banco Central Europeo se han ido desvaneciendo sucesivamente, y al día de ayer analistas hicieron eco del incipiente debate sobre la posibilidad de que el próximo movimiento del Banco Central Europeo sea más una bajada de tasas que una subida.

El mercado de deuda, de hecho, bordea mínimos históricos en sus rentabilidades.

Los problemas en el negocio de banca de inversión y los litigios judiciales en los que se ha visto implicado han convertido a Deutsche Bank en uno de los bancos más castigados por los inversores europeos desde el estallido de la crisis financiera.

La ruptura

La fusión frustrada con el segundo mayor banco alemán, Commerzbank, hondó su caída a nuevos mínimos históricos en Bolsa. Desde que el banco comunicó la ruptura, hace un mes, sus acciones han perdido más de 15% adicional.

Las acciones de Deutsche Bank resistían en 7.59 euros al término del pasado 24 de abril, justo antes de hacer oficial la ruptura de las conversaciones de fusión con Commerzbank.

El miércoles cayeron hasta los 6.61 euros. En la sesión de este jueves se desplomó a nuevos mínimos históricos, por debajo de 6.4 euros, por primera vez.