Abertis lidera el Ibex 35 con un repunte del 1.45%, hasta 16.740 euros, mientras que ACS es el valor más castigado del selectivo hoy, con un recorte del 5.2% que lleva sus títulos hasta los 32.995 euros.

El ministro portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, ha señalado que el Gobierno sigue "atento" a esta posibilidad, ya que Hispasat (participada por Abertis) en un activo estratégico para España.

"Estamos ante una gestión de empresas privadas. Son ellas las que tienen que tomar una decisión. Y estamos ante un anuncio de estudio, habrá que ver qué decisión se toma finalmente", ha señalado Méndez de Vigo en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, sin mencionar expresamente a ACS.

Operación

La OPA de Atlantia sobre el 100% de Abertis a 16.5 euros por acción ha puesto al grupo de autopistas español en el punto de mira de los grandes grupos de infraestructuras nacionales e internacionales. Aena comunicó esta semana que tiraba la toalla después de haber analizado a fondo la posibilidad de una contraopa en metálico o en acciones.

Según adelanta hoy EXPANSIÓN, ACS también trabaja desde hace semanas en una operación de compra de Abertis, para lo que necesita los fondos necesarios para mejorar la oferta de Atlantia, que valora Abertis en 16,300 millones de euros, a los que hay que sumar 15,000 millones de deuda de Abertis, lo que eleva la operación a 32,000 millones.

ACS ha confirmado esta mañana a través de un comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores que estudia la operación con asistencia de asesores externos y sin que se haya sometido la cuestión a la deliberación del consejo de administración.

La compra de Abertis por parte de ACS daría lugar a un nuevo gigante mundial de las infraestructuras con una cifra de facturación conjunta de 36,911 millones (cifras de 2016) y un resultado bruto de explotación (ebitda) de 5,263 millones. Su endeudamiento se dispararía a algo más de 16,000 millones de euros. Ambas empresas suman una capitalización bursátil de algo más de 27,000 millones.

ACS ha realizado grandes avances en los últimos años para reducir deuda y abaratar los costes financieros. La deuda neta de ACS se eleva a 1,695 millones, con un ratio de apalancamiento inferior a una vez el ebitda de la compañía. Gracias al saneamiento de balance, ACS ha obtenido este año la calificación de investment grade. En mayo, S&P concedió a ACS una calificación crediticia corporativa a largo plazo BBB (calidad aceptable) con perspectiva estable.

Financiación

La compañía presidida por Florentino Pérez lleva semanas trabajando para armar una oferta que podría abordar desde distintos frentes. Una de las opciones que está encima de la mesa es emplear a su filial Hochtief para lanzar la OPA sobre Abertis. La constructora alemana, en la que ACS controla el 72%, es el gran buque insignia del grupo español en el exterior después de la profunda reestructuración llevada a cabo desde su desembarco en 2006.

De la mano de Marcelino Fernández Verdes, el nuevo consejero delegado de ACS, Hochtief ha disparado ingresos, recuperado la senda del beneficio y se ha revalorizado fuertemente en Bolsa. Ayer, el grupo germano cerró a 159 euros por acción, un 44% más que hace un año, con una capitalización bursátil de 10,280 millones de euros, casi al mismo nivel que el de su matriz española, que vale en Bolsa 11,000 millones.

Según las fuentes consultadas, ACS trabaja de momento en la operación en solitario, aunque es probable que si presenta una oferta competidora pueda aliarse con otros inversionistas internacionales. Si la OPA es en metálico, necesita el respaldo financiero de un pool de bancos.

En el caso de Atlantia, el grupo italiano negoció un macropréstamo sindicado de un mínimo de 11,000 millones. BNP Paribas, Credit Suisse, UniCredit e Intesa Sanpaolo se están encargando de ello y actúan como principales aseguradores. Además el grupo italiano celebra el próximo 2 de agosto una junta de accionistas para aprobar una ampliación de capital que atienda la parte de la OPA que quiere realizar en acciones. La empresa de autopistas transalpina también ha llevado a cabo varias desinversiones en Italia y en Francia para disponer de fondos extraordinarios ante la envergadura de la oferta.

Para ACS, se trataría igualmente de una operación muy ambiciosa, pero en sintonía con las pretensiones del Gobierno español, que desde el primer momento se ha manifestado en contra de que Abertis acabe en manos de un grupo extranjero como Atlantia, que pasaría a ser el mayor operador de autopistas de peajes en España y el socio de control de Hispasat, un activo estratégico para España.

El interés de ACS sobre Abertis supone tornar la mirada sobre el que fuera uno de sus principales activos hasta 2012, cuando decidió desprenderse de su último 10%, que vendió a OHL y a la propia Abertis cuando se encontraba en plena batalla por el poder en Iberdrola. ACS, accionista fundador de lo que hoy es Abertis, llegó a controlar más del 25% de la compañía de autopistas y a ser el gran accionista de referencia de la empresa junto a La Caixa.

ACS participó activamente en el frustrado acuerdo de fusión entre Autostrade y Abertis en 2016 en el que se iba a convertir en el segundo mayor accionista de la compañía y Florentino Pérez iba a ocupar una de las vicepresidencias de la compañía resultante. La operación fue frustrada por el Gobierno italiano de Romano Prodi.

Diez años después, Atlantia ha recuperado esa vieja operación con una opa sobre Abertis que se encuentra a la espera de obtener autorización de la CNMV.

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