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Keiko Fujimori lleva ventaja de 5 puntos
En las elecciones presidenciales la derechista Fujimori: 52.69% frente 47.31% del izquierdista Roberto Sánchez; el resultado es parcial con 63.85% de las actas contabilizadas.

Keiko Fujimori se presentó por cuarta ocasión a las elecciones presidenciales de Perú. En este caso, contra Roberto Sánchez.
Lima. Al cierre de la edición los peruanos se fueron a dormir sin tener la certeza de quién los gobernará durante los próximos cuatro años. Los resultados se conocían por goteo donde la derecha se encontraba 5 puntos porcentuales arriba de la izquierda.
Keiko Fujimori, hija del expresidente autócrata Alberto Fujimori (1990-2000), enfrentó en su cuarto intento de llegar a la presidencia al izquierdista Roberto Sánchez, heredero político de exmandatario Pedro Castillo, preso por el fallido autogolpe de Estado de 2022.
En el conteo oficial, y al cierre de la edición, Fujimori obtenía un 52.69% contra 47.31% de Sánchez, con un 63.85% de actas electorales escrutadas, insuficientes para una tendencia irreversible.
Las cifras eran diferentes a las del conteo rápido de la firma Ipsos, donde Sánchez obtendría una leve ventaja sobre Fujimori: 50.3% frente 49.7%.
Keiko Fujimori salió ayer por la noche para señalar que el conteo rápido no es definitivo porque representan “1,000 actas de las 90,000”.
Roberto Sánchez salió a la plaza pública para azuzar a los suyos, y a presionar.
Muchos votantes dijeron esperar que las elecciones pongan fin a una década de turbulencia política en la que han tenido ocho presidentes.
En esta polarizada elección, Fujimori, administradora de 51 años, apeló al legado ambivalente de su padre, quien estabilizó la economía, derrotó a la insurgencia, pero fue acusado de crímenes de lesa humanidad.
Sánchez, congresista y exministro de 57 años, reivindicó a Castillo. Como lealtad, lleva el sombrero campesino que le regaló, prometió indultarlo, y lo visitó ayer domingo en la cárcel.
La jornada de votación, a la que estuvieron llamados 27 millones de electores, transcurrió sin incidentes a diferencia de la caótica primera ronda de abril, plagada de fallos técnicos y denuncias de fraude.
“El resultado expresa la división del país, pero al mismo tiempo revela que no hay actores políticos hegemónicos”, dijo el politólogo Paulo Vilca. El ganador “tendrá a la mitad del país en contra”, agregó.
"Débil legitimidad"
Bajo la palabra "orden", Keiko, como la llaman, prometió "orden" y prosperidad, y advirtió del peligro del "comunismo".
“Voté por Keiko porque representa estabilidad”, declaró Luis Bernaola, técnico electrónico de 44 años.
Sánchez moderó su discurso de "cambio radical", se distanció de los ultranacionalistas, y dijo que quiere una relación "respetuosa" con Washington.
“Necesitamos un cambio. Es importante el equilibrio de poderes”, afirmó Juan Salas, comerciante de 32 años.
El izquierdista acusa a Fujimori de ser parte de la "dictadura" del poderoso Congreso, donde ella tiene gran influencia, que derriba presidentes.
Sin afectar el balotaje, un juez lo envió a juicio por presuntas anomalías financieras en su partido. Si gana tendría inmunidad, aunque vulnerable ante un parlamento inclinado a la derecha.
El futuro presidente “tendrá una débil legitimidad” y, sin mayoría legislativa, el reto será “construir una coalición para gobernar”, agregó Vilca.
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