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La Casa Blanca amaga con caos en aeropuertos
El Secretario de Seguridad Nacional amenaza con dejar de procesar a los viajeros internacionales en ciudades santuario por negar cooperación.

Un defensor de los derechos de los migrantes viste una camiseta con el lema “Hagamos de Los Ángeles una ciudad santuario”.
Washington. Los funcionarios de Aduanas podrían dejar de procesar a los viajeros internacionales en los principales aeropuertos de las ciudades que se hayan negado a cooperar con la política del gobierno de Donald Trump en materia de inmigración dijo el día de ayer el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin.
Esta medida podría paralizar de hecho el tráfico aéreo internacional y el comercio en los principales aeropuertos de los estados demócratas, y tener importantes repercusiones para la Copa Mundial de Futbol, que comienza el 11 de junio. Solo a los tres principales aeropuertos de Nueva York llegaron más de 50 millones de viajeros internacionales el año pasado.
El Departamento de Justicia publicó en octubre de 2025 una lista de las denominadas ciudades y estados santuario que incluía muchas ciudades con importantes aeropuertos internacionales, como Denver, Filadelfia, Chicago, Los Ángeles, Nueva York, Newark, Seattle y San Francisco.
Los aeropuertos y la aplicación de la ley de inmigración han estado en el centro de una disputa partidista sobre la financiación desde mediados de febrero, cuando los demócratas se negaron a apoyar fondos adicionales para la campaña de represión migratoria del presidente Donald Trump sin reformas que redujeran las tácticas agresivas.
Mullin citó la continua negativa de los demócratas a llegar a un acuerdo para financiar el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), incluida la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza.
“Es una opción”, declaró Mullin a periodistas, añadiendo que aún no se había tomado ninguna decisión.
Sin sentido
“No tiene ningún sentido que procesemos a los viajeros internacionales en ciudades que no hacen cumplir las normas de inmigración”, señaló.
Mullin señaló que retirar a los funcionarios de aduanas era una de las varias opciones que se estaban barajando, dado que el Congreso sigue en un punto muerto respecto a la financiación del DHS.
“Vamos a empezar a mantener esas conversaciones. Como he dicho, esto es solo algo en lo que estoy pensando. No es algo que vaya a hacer necesariamente”, afirmó.
Argumentó que las políticas y leyes estatales y municipales que limitan la aplicación de la ley de inmigración son ilegales porque contradicen las leyes federales.
La llegada del Mundial de futbol será un componente que se sume a la presión migratoria.
Por ejemplo. Un sindicato que representa a unos 2,000 trabajadores del sector de alimentos en el SoFi Stadium exigió el lunes a la FIFA que mantenga a la Oficina de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE) al margen de las operaciones del Mundial en Los Ángeles, y advirtió que los trabajadores podrían ir a huelga.
