Se espera que Wilbur Ross, el inversionista multimillonario llamado el rey de la bancarrota por comprar empresas en problemas financieros con potencial de generar utilidades, sea seleccionado por el presidente electo Donald Trump para desempeñar el papel de secretario de Comercio, según dos funcionarios con conocimiento de la decisión.

Ross, de 78 años, colaboró en la agenda económica de la campaña Trump, en particular con su postura de línea dura sobre la necesidad de renegociar o incluso retirarse de acuerdos de libre comercio. Dicha posición resonó en los votantes de la clase trabajadora que jugaron un papel decisivo en la inesperada victoria de Trump. El ascenso de Ross a un cargo en el gabinete podría sugerir que Trump tiene la intención de fomentar el nacionalismo que fue uno de los pilares fundamentales de su campaña.

En Ross, Trump ha visto a un hombre de negocios con ideas afines, las cuales incluyen los beneficios y los peligros de la restauración de la manufactura estadounidense. Ross construyó su fortuna comprando empresas que fueron alguna vez el corazón de la industria americana (fábricas de acero, minas de carbón, las fábricas textiles, entre tantas)para luego venderlas en el corto plazo, ganando miles de millones de dólares en el camino.

Ross, quien según la revista Forbes posee una fortuna de casi 3,000 millones de dólares, representaría los intereses de los negocios estadounidenses en el país y el extranjero al frente del Departamento de Comercio. Su agencia estaría entre las encargadas de ejecutar el objetivo establecido por el gobierno de Trump de proteger a los trabajadores estadounidenses y desafiar décadas de globalización que, en gran medida, han beneficiado a corporaciones multinacionales.

A pesar de apoyar la retórica populista, Ross ha gozado de un estilo de vida aristocrático. Viaja frecuentemente entre sus oficinas en Nueva York y su vivienda en Palm Beach, Florida, según la revista Haute Living. Tiene una colección de arte valuada en más de 100 millones de dólares que incluye obras del surrealista belga René Magritte.

Ross, graduado de la Universidad Yale, prometió donar a ésta 10 millones de dólares para construir su Facultad de Administración.

Durante 24 años como banquero en Rothschild, Ross desarrolló una lucrativa especialidad en bancarrotas y reestructuración corporativa. En el 2000 fundó su propia compañía, WL Ross, e hizo parte de su fortuna al invertir en fábricas con dificultades en la región industrial del centro-norte del país, y en algunos casos generó ganancias al limitar las prestaciones a los trabajadores.