París. Francia recibió el jueves al presidente de Irán, Hasán Ruhaní, con un lucrativo acuerdo automovilístico y promesas de impulsar el comercio tras un acuerdo diplomático para aliviar las tensiones nucleares pero sobre el histórico viaje se ciernen algunas nubes.

Francia ha pedido a sus socios de la Unión Europea que consideren la imposición de nuevas sanciones sobre Irán por sus recientes pruebas de misiles balísticos, según dijeron funcionarios. Esta posibilidad destaca las continuas sospechas entre Irán y Occidente a pesar del reciente pacto para frenar el programa nuclear de Teherán que llevó al levantamiento de las sanciones anteriores.

Ruhaní llegó a París el miércoles procedente de Roma, donde alcanzó acuerdos valorados en miles de millones de euros, y fue recibido oficialmente el jueves por la mañana en Los Inválidos, donde está enterrado Napoleón.

Pero las ofertas multimillonarias pactadas en Italia y Francia también han despertado la oposición de grupos y activistas de derechos humanos. Algunos afirman que la represión de Irán sobre la disidencia política, sus diatribas anti-Israel y otras presiones internas, tales como el aumento de las ejecuciones, deben abordarse como parte de cualquier nueva extensión de negocio.

Una mujer casi desnuda colgaba de una falsa horca en un puente de París el jueves junto a una pancarta que decía Bienvenido Ruhaní, ejecutor de la libertad .

El objetivo de la visita es mejorar las relaciones económicas y diplomáticas tras años de hostilidad.

Más tarde, Ruhaní y su homólogo francés, François Hollande, firmaron 20 acuerdos bilaterales.