Con un llanto que se alejó del estruendo y se tradujo más en un quiebre de voz, la maestra Claudia Ruiz Massieu se despidió de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) para dar la bienvenida al nuevo titular de la dependencia, Luis Videgaray Caso, en medio de un momento de incertidumbre política global.

Le aplaudieron el subsecretario encargado de Asia-Pacífico, África, Medio Oriente y Europa, Carlos de Icaza; el de América del Norte, José Paulo Carreño; la de América Latina y el Caribe, María del Socorro Flores y Miguel Ruiz Cabañas de la Subsecretaría para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos.

También la directora ejecutiva de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo, María Eugenia Casar Pérez, y diplomáticos como el embajador de México en Canadá, Agustín García-López Loaeza.

La profesora del ITAM y diplomática Olga Pellicer Silva explica que los cambios en el gabinete presidencial ocurren de cara a una gran preocupación existente por los efectos negativos que pueda generar la llegada del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump.

Abunda en que el relevo sucede cuando el mandatario estadounidense electo designó al jefe del equipo legal de su organización empresarial, Jason Greenblatt, como el representante especial para negociaciones internacionales; un cargo de nueva creación para una personalidad conocida por sus inclinaciones proteccionistas.

Ello y la cancelación de la empresa automotriz Ford de invertir 1,600 millones de dólares para la construcción de una planta en el estado mexicano de San Luis Potosí, indican que va en serio el proteccionismo de Trump y su deseo de renegociar el TLCAN .

Por ello, de acuerdo con Pellicer Silva, era necesario elevar la talla del secretario de Relaciones Exteriores eligiendo a un economista y a un amigo muy cercano del presidente. El presidente sólo considera a sus amigos .

Consultado aparte, el profesor del Centro de Investigaciones sobre América del Norte de la UNAM, Raúl Benítez Manaut, consideró que el cambio en la cancillería mexicana era necesario, pues la maestra Claudia Ruiz Massieu cometió un grave error al ser muy crítica del

.__HOY

presidente electo Donald Trump.

En contraste, abundó Benítez Manaut, el canciller Luis Videgaray organizó la visita del empresario a México y tiene abiertas las puertas abiertas del Departamento de Estado de la Unión Americana.

En marzo del 2016, la SRE lanzó una campaña frente al desconocimiento de los ciudadanos estadounidenses sobre la comunidad mexicana en ese país, revelado en el proceso electoral debido a las severas críticas contra los migrantes y los mexicanos.

De cara al futuro

Olga Pellicer señala que con el nombramiento de Videgaray queda la impresión de que las relaciones exteriores de México, hoy por hoy, tienen un solo objetivo: la negociación económica con Trump. Temas como la diversificación, asuntos globales, América latina, Centroamérica, se percibe, pasan a segundo término.

La situación mundial exigiría a una personalidad versada en consideraciones geopolíticas, capaz de una buena interpretación de hacia dónde se está moviendo la política internacional. Son antecedentes indispensables para saber cómo colocar a México. No creo que Videgaray responda a ese perfil , considera Pellicer, quien fue embajadora en Austria y ante Naciones Unidas, entre otros. Concluyó: Lo importante son relaciones de poder entre los dos gobiernos. El de México no está en su mejor momento, más bien todo lo contrario .

Benítez Manaut advierte una guerra comercial entre México y Estados Unidos toda vez que Trump está presionando a las empresas estadounidenses para no invertir en el país.