Nueva Orleans. Las aguas subieron ayer en algunos barrios suburbanos de Nueva Orleans, incluso cuando los antes poderosos vientos de Isaac se debilitaron y la tormenta se dirigía hacia el norte.

Los equipos de rescate han actuado en las calles de suburbios como Slidell, en el extremo noreste del lago Pontchartrain, y Laplace, al oeste de Nueva Orleans, en una zona conocida como los condados River. Se han creado refugios para los residentes de las casas de los barrios inundados.

Las autoridades anunciaron que el embate de la tormenta, más que un fracaso de los diques, parecía ser la causa de una inundación repentina que atacó algunas pareas de Slidell en las primeras horas de la mañana.

Las inundaciones son un efecto común en el día después de los huracanes y eran esperadas después de esta abrumadora tormenta, que ha demostrado ser particularmente irritante porque se mueve muy lentamente a través de las tierras bajas de Louisiana.

Sin embargo, los residentes se sorprendieron de que los barrios en Laplace y Slidell que no suelen ser propensos a inundaciones estén bajo el agua.

Los temores de una posible ruptura en una presa llevaron a los funcionarios del condado de Tangipahoa, 112 kilómetros al noroeste de Nueva Orleans, a ordenar ayer la evacuación obligatoria de entre 50,000 y 60,000 personas que viven a lo largo del río Tangipahoa. La orden de evacuación, que incluye al condado de Amite, abarca unos 64 kilómetros entre las localidades de Kentwood­ y Robert.

La presa se encuentra en Mississi­ppi, en el parque estatal Percy Quin, cerca de la frontera con Louisiana. La presa, que retiene un lago de 283 hectáreas, ha sido dañada en dos lugares y los equipos de mantenimiento todavía evalúan la gravedad de los daños, manifestó una portavoz de la Agencia de Manejo de Emergencias de Missi­ssippi. El área alrededor de la presa en Mississippi está poco poblada y los funcionarios emitieron sólo un aviso de precaución a los pocos residentes cercanos.

Los meteorólogos han pronosticado lluvias de hasta 35 centímetros en algunas partes de Louisiana, con algunas zonas aisladas que reciben hasta 63 centímetros.

Isaac, que tocó tierra el martes y se degradó el miércoles por la noche de huracán a tormenta tropical, ha sostenido vientos cercanos a los 70 kph después de haber alcanzado los 128 kph el día anterior.

Las aguas abrumaron un dique en el condado pantanoso de Plaquemines, la madrugada del miércoles, lo cual forzó el dramático rescate de decenas de residentes varados.

Muchos de los rescates fueron efectuados por los locales, quienes se apresuraron a ayudar a sus vecinos en embarcaciones privadas, mientras que los fuertes vientos bloquearon a los equipos de rescate de cruzar el río Mississippi.