Roma. Italia se inclinó hacia su primer gobierno populista, cuando el euroescéptico Movimiento 5 Estrellas y la derechista Liga indicaron que un profesor de leyes sin experiencia política era su opción para convertirse en el próximo premier del país.

Ni el líder de 5 Estrellas, Luigi Di Maio, ni el líder de Liga, Matteo Salvini, nombraron a Giuseppe Conte como su opción luego de una reunión a puertas cerradas con el presidente Sergio Mattarella.

Pero en una violación de protocolo, Di Maio después señaló a Conte a la prensa afuera del palacio presidencial Quirinale y publicó su nombre en el popular blog del movimiento.

“Giuseppe Conte será el premier político en un gobierno político, designado por dos fuerzas políticas que incluyen figuras políticas”, escribió Di Maio en el blog.

El líder de la Liga, Matteo Salvini, de 45 años, tras ser recibido en forma separada por el presidente Mattarella, confirmó el nombre Conte como candidato en Facebook.

“Que nadie tenga miedo, al contrario”, dijo Salvini, “Italia respetará sus obligaciones, los acuerdos, las normas, primero está Italia”. Salvini intentó calmar las inquietudes.

Conte es un profesor de Derecho administrativo de 54 años, conocido en el país por sus posturas para acabar con la burocracia legislativa y promover la meritocracia.

Las consultas con el presidente podrían ser las últimas antes de formarse un gobierno, 11 semanas después de que una elección dejara a Italia con un Parlamento sin decisión mayoritaria.

Mattarella es quien debe decir si acepta a Conte como el premier designado. Si el presidente consiente, Conte llevaría una lista de miembros del gabinete para aprobarse por el presidente y el gobierno se enfrentaría a votos de confianza en ambas cámaras de representantes y el Parlamento.

Reacción negativa de los mercados

La Bolsa de Valores de Milán cerró hoy con un desplome de 1.52%, mientras la prima de riesgo de la deuda italiana se disparó por arriba de los 180 puntos base, en medio del nerviosismo generado por la formación del nuevo gobierno entre partidos extremistas que dudan del euro.