Los políticos estadounidenses no agradecen, así que no esperemos que Trump le agradezca al presidente mexicano su invitación a México durante la campaña, revela Guillermo Guajardo Soto, investigador del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades del UNAM.

La percepción, desde México, fue que la proporción casi total de los latinos saldría en masa a votar por Hillary. Uno de cada tres lo hicieron por Trump.

Primero, fue un fracaso de México por no entender cómo se hace la política en Estados Unidos.

En segundo lugar, resultó ser un mito que los latinos podrían inclinar la balanza a favor de Hillary. Hay que recordar es que su cultura es la del no voto porque vienen de una nación, la mayoría de México, donde el voto era falso. Muchísimos de ellos carecen de una cultura política y democrática. Los mexicanos en EU no tienen la tradición de votar. Si no lo hacían en México, ¿por qué razón lo iban a hacer allá? Resulta falso hablar de una comunidad mexicana en Estados Unidos. Muchos de ellos están divididos.

Otro efecto, y hablando de aquellos que sí votaron pero no por Hillary, es que si migraron hacia EU lo hicieron para trabajar y hacer su vida allá; al votar lo hicieron en clave local, no en clave mexicana.

Varios políticos mexicanos levantaron pancarta por Hillary, incluso en el Senado. Por ejemplo Mariana Gómez del Campo (PAN), Hilda Flores (PRI), Zoé Robledo (PRD) y Dolores Padierna (PRD), entre otros.

Muy desafortunado, y sobre todo que se pusieran la camiseta de Hillary en el propio Senado. Los políticos mexicanos cayeron en el error de pensar que es fácil hacer política en Estados Unidos. Pienso en Marcelo Ebrard.

Luis Videgaray acertó en invitar al candidato ganador. ¿Habrá reciprocidad?

Los políticos estadounidenses no agradecen, así que no esperemos que Trump se lo agradezca. El presidente Peña se prestó para una humillación, porque la misma noche del día que Trump vino a México, en Arizona repitió que sí hará el muro.

¿Cómo quedó la secretaria Claudia Ruiz Massieu en este episodio, y sobre todo, cómo queda frente al reto de tener a Trump como presidente?

Tienen que cambiarla y poner a gente que tenga fuertes vínculos con Estados Unidos; implicaría tener una cancillería de Estado, no de Gobierno.

Difícilmente encontraremos un caso electoral donde el ganador haya producido tanta incertidumbre como la victoria de Donald Trump

En efecto, el de Trump no será el neoliberalismo hipster de Obama; el de Trump será patria y orgullo por ser potencia.

Para analizar el fenómeno Trump no busquemos registro en la política, sino en los negocios. Trump pone las cosas en su lugar. El plan Trump es acabar con la globalización.

Trump siembra la idea de que EU no tiene que hacer actos de caridad en el exterior, sin en su propia nación tomando en cuenta que la brecha de ingreso entre las capas sociales crece día a día.

Para Estados Unidos, uno de sus orgullos como potencia es su política exterior. ¿Cómo será la de Trump?

A Trump no le interesa el mundo. Las mayor parte de sus negocios los tiene en EU.

Latinoamérica no le interesa; Venezuela por su incompetencia caerá sola. A Obama no le interesó Venezuela, y Cuba se acostumbró a vivir bajo la protección de una potencia como fue la soviética. No creo que rompa relaciones Trump con Cuba.

En general, para Trump el mundo se puede arreglar a través de su programa El Aprendiz.

Se ve a Trump como un presidente que puede cometer errores de gran escala

No sería el primero. George Bush padre comprendió que a los tiranos hay que dejarlos; Bush hijo cometió el error de acabar con Irak, fue falso que no había armas de destrucción masiva; también apoyó la guerra contra la droga en México. Se equivocó. Cuando los estadounidenses cometen errores, generalmente son de gran escala. Adicionalmente, Trump no es políticamente correcto, puede cometer errores de gran escala.