Reno, Nevada. Mientras cientos de personas protestaban en su contra, el secretario de Justicia, Jeff Sessions, defendió las políticas de inmigración del gobierno del presidente Donald Trump, pidió actuar al Congreso y afirmó que muchos menores fueron traídos a la frontera por miembros de grupos delictivos violentos.

En un discurso ante una conferencia sobre seguridad escolar en Nevada, Sessions dijo que la crisis en la frontera es una “situación difícil y frustrante” que obliga al Congreso a actuar.

“Efectivamente ha recaído en los menores gran parte de la carga de las deficiencias de nuestro sistema de inmigración”, declaró el funcionario ante la Asociación Nacional de Agentes de Recursos Escolares en Reno.

Sessions dijo que más de 80% de los menores que cruzan la frontera vienen solos, sin padres ni tutores, y a menudo son “enviados con un traficante pagado. Sólo podemos imaginar cuántos no logran llegar a nuestra frontera en este peligroso trayecto”.

Afirmó que la pandilla MS-13 “está reclutando niños que fueron enviados como menores sin compañía, y algunos son traídos aquí para reforzar a la pandilla. Y están aterrorizando a escuelas y comunidades de inmigrantes de Los Ángeles a Louisville, y de Long Island a Boston”.

Trump dispara tuit contra Red Hen

El presidente arremetió en su cuenta de Twitter contra un restaurante situado en el estado de Virginia, el cual se negó dar servicio a su secretaria de prensa, Sarah Huckabee Sanders.

“El restaurante Red Hen debe enfocarse más en limpiar sus sucios toldos, puertas y ventanas (necesita un trabajo de pintura) en lugar de negarse a servir a una persona excelente como Sarah Huckabee Sanders. Siempre he tenido una regla: si un restaurante está sucio por fuera, ¡está sucio por dentro!”, escribió Trump.

El ataque del presidente se produjo en respuesta a un incidente ocurrido el viernes por la noche cuando la propietaria del Red Hen le pidió a la secretaria de Prensa de la Casa Blanca que abandonara el lugar por trabajar para una administración “inhumana y antiética”.

Sanders había salido a cenar con amigos, el plato de queso ya estaba sobre la mesa, cuando la propietaria Stephanie Wilkinson llegó a su lado y le pidió que abandonara el restaurante.

Durante el fin de semana, inusualmente Trump permaneció callado ante el episodio. Mientras que Sanders en su cuenta de Twitter aseguró que se retiró educadamente del establecimiento cuando se le pidió.

Lo sucedido a Huckabee el viernes pasado ya les ocurrió a Kirstjen Nielsen y Stephen Miller mientras cenaban por separado.