Casi todo el mundo está de acuerdo: Mitt Romney ganó el primer debate de las elecciones presidenciales del 2012 la noche del miércoles.

Una encuesta CNN y Opinion Research publicada tras el debate mostró que 67% de los espectadores piensa que Romney ganó, mientras que sólo 25% opinó lo mismo del presidente Obama. Y una encuesta de CBS mostró que 46% de los votantes indecisos opinó que Romney ganó frente a 22% que indicó que Obama ganó.

Incluso cuando al desempeño firme de Romney le hizo falta un gran momento memorable, hubieron muchas razones por las que se alzó con la victoria.

Aquí están seis de ellas:

1. Controló el formato. Para bien o para mal, el moderador Jim Lehrer permitió en gran parte que los candidatos resolvieran el debate ellos mismos, esencialmente al abordar temas generales y dejar que los candidatos se extendieran en sus propios términos, con réplicas casi interminables. Este formato favoreció a Romney. La campaña de Romney llegó al debate con una mentalidad de ataque (de la misma manera en la que la mayoría de los candidatos rezagados lo hacen) y al permitir todas esas refutaciones, Lehrer le dio a Romney la oportunidad de ejecutar. El republicano lo aprovechó y lo hizo. Obama no estaba enfocado en atacar, algo que no funciona tan bien cuando hay tantos intercambios.

2. Obama parecía agotado. No tuvo uno de esos momentos como cuando Al Gore- suspiró, pero claramente Obama pasaba un buen momento en el escenario. Su cabeza apuntaba hacia abajo cuando Romney hablaba, sus respuestas fueron en ocasiones titubeantes, a menudo asintió con la cabeza (como si mostrara aprobación) o sonreía cuando Romney hablaba, e incluso aprobó algunos puntos de Romney en temas como la reducción del déficit y el no ser un Presidente perfecto . Ninguno de estos fueron en sí grandes momentos (como lo fue el suspiro de Gore), pero en conjunto sugirieron que el candidato que no estaba muy cómodo.

3. La política de preferencia. Romney sabía al llegar al debate que iba a ser atacado por aumentar los impuestos a la clase media (de acuerdo con un estudio muy citado) y favorecer a los ricos, así que lo que hizo fue preventivamente asegurar que no aumentaría los impuestos a la clase media, repitiendo una y otra vez y sugiriendo que es Obama quien subiría los impuestos a la clase media.

4. Obama no consiguió introducir sus grandes puntos. Si alguien nos hubiera dicho antes del debate que Obama mencionaría el rescate automotriz y Osama bin Laden sólo una vez y que no mencionaría Bain Capital o los comentarios de Romney acerca de 47% , hubiéramos creído que estaba loco. Sin embargo, eso fue exactamente lo que pasó. Obama parecía predispuesto a no atacar demasiado a Romney.

5. Las expectativas eran bajas. Hay una razón por cual las campañas pasan tanto tiempo reduciendo las expectativas para el debate: la expectativas cuentan. Y las encuestas muestran que, al entrar en el debate, la opinión pública estadounidense esperaba por un amplio margen que Obama ganara. Con tan pocas expectativas puestas en Romney, era más sencillo revertir la idea . Eso no quiere decir que Romney no tuvo un buen debate. Lo tuvo. Pero los candidatos siempre serán calificados en una curva y Romney vencer dicha curva.

6. Romney evitó un tropiezo. Su campaña ha sido coloreada por la ocasional metida de pata que muestra al candidato fuera de contacto con la gente. Hubo un par de momentos dudosos, pero el rendimiento del candidato del Partido Republicano fue en gran parte libre de meteduras de pata. Sin un argumento acerca de 47% o no estoy preocupado por los más pobres , Romney permitió que el análisis posdebate se centrara en otras cosas, que es justo lo que necesitaba.