Deauville, Francia. El presidente Obama llegó este jueves a este exclusivo destino vacacional de Baja Normandía para participar en una cumbre del Grupo de los Ocho (G-8) países más industrializados, la cual estará enfocada principalmente en temas de seguridad global, incluyendo la mejor forma de poner fin al conflicto en Libia.

El presidente francés Nicolas Sarkozy, anfitrión del evento, dio la bienvenida a los participantes en un día lluvioso y de fuertes vientos. La mayor parte de la población, afamada por su hipódromo en donde se efectúan las reuniones, fue despejada de turistas y residentes para la cumbre de dos días.

Obama, quien llegó procedente de su visita de Estado en Londres, inició la jornada con una reunión personal previa con el presidente de Rusia, Dmitri Medvédev. El Mandatario estadounidense ha hecho una costumbre el encontrar tiempo para reunirse con Medvédev en este tipo de cumbres, como la de la APEC en Yokohama, Japón, en noviembre pasado, como parte de su exitosa estrategia de reconformar las relaciones entre ambos.

La reunión entre ambos se enfocó en temas de seguridad e intercambio comercial. Obama y Medvédev mencionaron tras la reunión que habían abordado el asunto del sistema de defensa contra proyectiles en Europa del Este, un legado de George W. Bush que Obama ha rediseñado a pesar de las quejas rusas.

Explicaron que EU y Rusia están comprometidos a encontrar un sistema de seguridad cuya configuración resulte consistente con las necesidades de ambos países y de la propia Europa.

Por su parte, Medvédev afirmó estar convencido de que el tema se resolverá en el futuro, como por ejemplo en el 2020 . Lo importante, aseguró, es que se están sentando las bases para los políticos que vendrán .

Los líderes del G-8 analizarán la Primavera Árabe, como se conoce a la serie de revueltas antigobierno que se han dado en África del Norte y Medio Oriente. La agenda contempla no sólo las transiciones a la democracia, sino formas de apoyar financieramente a los nuevos gobiernos.

En una medida sin precedente, la cumbre del G-8 incluirá a partir de este viernes la participación de altos funcionarios de Egipto y Túnez, dos países que derribaron a regímenes dictatoriales.

Se anticipa que al finalizar esta cumbre, los líderes del G-8 habrán aprobado paquetes de garantías crediticias y otro tipo de apoyos financieros para esos países, además de prometer reformas comerciales que les permitan aumentar su comercio exterior, base de un crecimiento económico, que según el G-8 es indispensable para una exitosa transición democrática. La semana pasada, Obama anticipó un paquete de apoyos a Egipto por más de 2,000 millones de dólares.

También se espera que los líderes abordarán el tema de la sucesión en el FMI. Aunque el asunto no está agendado, es casi seguro que surja, ya que la ministra de Finanzas de Francia, Christine Lagarde, es la favorita para ocupar el puesto. Obama no se ha comprometido con ningún aspirante.