Kiev. LAS POSIBILIDADES de poner fin a la violencia que ha convulsionado la capital de Ucrania son altas, aseveró la portavoz de uno de los principales líderes de la oposición tras una reunión con el presidente de la nación, Viktor Yanukovich.

Olha Lappo, vocera de Arseniy Yatsenyuk, realizó la declaración en su página de Facebook ayer por la noche después de una reunión que duró horas con Yanukovich. Eso se produjo después de que los líderes opositores dieran el día de ayer como fecha límite para que el gobierno hiciera concesiones o enfrentaría renovados choques.

Lappo no dio detalles, pero su opinión parecía ser la primera señal de avance en la resolución de la crisis de dos meses que amenaza con extenderse mucho más allá de Kiev.

Sin embargo, por la noche algunos manifestantes se resistieron a desistir. El líder opositor Vitali Klitschko, uno de los que se reunió con Yanukovich, se desplazó hasta el lugar de los enfrentamientos para tratar de persuadir a los manifestantes a mantener una tregua, pero fue abucheado y algunos gritaron: ¡Qué vergüenza!

Los manifestantes levantaron de nuevo barricadas de neumáticos en llamas que habían sofocado previamente, cuando los líderes de la oposición ofrecieron la fecha límite.

El sitio de los enfrentamientos está a cientos de metros de distancia del campamento de los manifestantes en la Plaza de la Independencia, donde ha habido manifestaciones 24 horas al día desde principios de diciembre.

Al menos dos personas murieron el miércoles por disparos en el lugar de los choques. Los manifestantes habían lanzado piedras a la policía antidisturbios e incendiado autobuses policiales, mientras que los agentes respondieron con balas de goma, gases lacrimógenos y granadas aturdidoras.

Ayer, los manifestantes enfurecidos atacaron las oficinas del gobierno en tres ciudades del oeste de Ucrania y obligaron a un Gobernador a escribir una carta de renuncia a medida que las manifestaciones se intensificaron afuera de Kiev.

El Presidente convocó a una sesión especial del Parlamento la próxima semana para discutir las tensiones, al notificarle al Presidente del Parlamento: La situación exige una solución urgente . Pero no hubo señal alguna de que tal medida representara un acuerdo, ya que los partidarios del Presidente tienen la mayoría de los escaños.

Las protestas en contra de Yanukovich se tornaron violentas esta semana después de que el Mandatario proclamara duras leyes en contra de las protestas y rechazara las demandas de los manifestantes para dimitir y convocar a nuevas elecciones.

El apoyo a Yanukovich es prácticamente inexistente en el oeste de Ucrania y la mayoría de los residentes quieren estrechar los lazos con el bloque de 28 países de la Unión Europea.

En Lviv, una ciudad cerca de la frontera con Polonia a 450 kilómetros al oeste de Kiev, cientos de activistas irrumpieron ayer en la oficina del gobernador regional Oleh Salo, una persona designada por Yanukovich.

Después de rodearlo y obligarlo a firmar una carta de renuncia, un activista se la quitó de las manos y la levantó para los vítores y aplausos de la multitud. Más tarde, Salo se retractó al afirmar que su firma había sido coaccionada.

Mientras tanto, cientos de manifestantes rompieron ventanas, puertas e irrumpieron en la oficina del Gobernador en la ciudad de Rivne.

Rabiosas multitudes también sitiaron las oficinas del gobierno en otras regiones del oeste.

EL DATO

El vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, urgió al presidente de Ucrania, Viktor Yanukovich a poner fin al derramamiento de sangre entre los manifestantes y el gobierno.

La Casa Blanca manifestó ayer, a través de un comunicado, que Biden llamó telefónicamente a Yanukovich y le pidió que inmediatamente serenara la disputa en Kiev, la capital de Ucrania, que ha sido el epicentro de dos meses de protestas en contra del Mandatario.