Beirut. Fuerzas sirias y rusas bombardearon Alepo el miércoles, un día después de que los dos ejércitos anunciaran una ofensiva a gran escala para retomar la disputada ciudad del norte de Siria.

Según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, un grupo opositor con sede en Gran Bretaña que monitorea el conflicto, 20 civiles fallecieron en los distritos orientales de la ciudad, controlados por los rebeldes, por los intensos bombardeos que se reanudaron el martes tras una pausa de tres semanas. Activistas locales contaron al menos 50 ataques aéreos y de artillería desde la mañana.

Naciones Unidas estima que las fuerzas gubernamentales tienen atrapadas a unas 275,000 personas en los barrios del este de Alepo, en un sitio estricto desde agosto, mientras fuerzas aéreas y terrestres golpean los hospitales de la zona. El ente advirtió la semana pasada que las raciones de comida en las zonas rebeldes podrían agotarse esta semana.

Por otra parte, el presidente de Siria, Bashar Assad, dijo en una entrevista emitida el martes por la televisora estatal portuguesa RTP que su ejército combate para liberar a los civiles de los terroristas , aunque la mayoría de los rebeldes en Alepo unos 8,000 según la ONU son sirios que han estado luchando para derrocar al mandatario.

Assad también identificó al presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, como un posible aliado natural si es sincero sobre su intención de enfrentar el terrorismo en el país.

Trump dijo que estaba listo para trabajar con Assad para combatir al grupo extremista Estado Islámico en Siria.