Teherán. Tras la euforia por la victoria, el presidente iraní reelegido, Hasán Rouhaní, se enfrenta a numerosos desafíos, entre los más importantes, la oposición de los ultraconservadores a su política de apertura y la hostilidad de Estados Unidos.

Tanto el Poder Judicial como los Guardianes de la Revolución, ejército de élite del régimen islámico, ambos cercanos a los conservadores radicales, se oponen a una ampliación de libertades sociales y al acuerdo con Occidente.

Estas instituciones no elegidas, tratarán de impedir que Rouhaní aplique sus reformas , afirmó Clément Therme, analista del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos.

En su opinión, Rouhaní (religioso moderado aliado con los reformistas) pondrá el acento en la economía y si hay una mejoría en la vida cotidiana de la población, reforzará su posición para impulsar las reformas en la esfera de los derechos cívicos .

En ese terreno, más que felicitar al ganador, el secretario de Estado, Rex Tillerson, redobló la presión a Teherán para que abandone toda ambición de liderazgo militar.

Tillerson acusó a Teherán de apoyar el terrorismo y criticó sus ensayos de misiles balísticos.

Aliados de Europa y Asia

Por su parte, los gobiernos europeos, ruso y asiáticos saludaron la victoria de Rohani y creen en el acuerdo nuclear.

Quieren aprovechar el rico mercado iraní e invertir, lo que les permite el levantamiento de una parte de las sanciones internacionales, conforme al acuerdo que entró en vigor en enero del 2016.

Muchos inversionistas de los que no había oído hablar en los últimos tres meses, me han llamado de golpe (tras la victoria de Rouhaní) y ya han comprado su boletode avión , afirmó Farid Dehdilani, consejero de la Organización Iraní de Privatización.

No obstante, para Rouhaní será complicado disminuir la influencia de los Guardias de la Revolución, que controlan amplios sectores de la economía y que en los últimos años obtuvieron cuantiosos contratos, en particular en el sector clave de la energía.

Hábil político

Algunos temen que su segundo mandato se parezca al del expresidente reformista, Mohamed Jatami (1997-2005), que no pudo aplicar todas sus reformas por la resistencia de los conservadores radicales.

Sin embargo, Rouhaní, está en mejor situación que Jatami, estima el experto universitario iraní, Fuad Izadi.

Ha demostrado que es un político más hábil que Jatami , afirma Izadi. Forma parte del círculo dirigente del sistema desde hace bastante tiempo como para saber la manera de dirigir la barca , añade.

Una cuestión más a largo plazo es la influencia que tendrá en la elección del futuro guía supremo que sucederá al ayatolá, Alí Jamenei, de 77 años de edad. La Asamblea de Expertos, reelegida en el 2016 por ocho años, será la encargada de nombrar a su sucesor llegado el momento. No obstante, está ampliamente dominada por los conservadores y Rouhaní tiene poca influencia en la misma.

  • Acercamiento: Bajo el liderazgo de Rouhaní, el régimen iraní tuvo su primer acercamiento a Estados Unidos, considerado el gran Satanás , desde la revolución de 1979.
  • Acuerdo nuclear: Éste congeló las aspiraciones iraníes de dotarse de armas nucleares, pero aún no se traduce en las masivas inversiones que se esperaban, en parte por la deficiente economía iraní.
  • Recelos: Occidente recela de todos modos las intenciones iraníes de lograr la supremacía en Medio Oriente.