Orlando. Mitt Romney, que durante meses atacó a sus rivales en las primarias republicanas por ser suaves con la inmigración ilegal, pidió ayer relajar algunas restricciones de inmigración e insistió acerca de una propuesta que facilite la legalización de ciertas personas que radican de forma ilegal en Estados Unidos, pero que han servido en las Fuerzas Armadas.

Romney aseguró que quiere abrir el país a más trabajadores extranjeros legales. Pero dijo que no piensa mantener la nueva orden del presidente Obama, la cual detiene las deportaciones de cientos de miles de jóvenes indocumentados que llegaron al país cuando eran niños.

La semana pasada, el Presidente ofreció finalmente una medida temporal -la llamó una medida provisional-, la cual él considera será suficiente para ayudarlo a sobrellevar la elección , expuso Romney en la conferencia anual de la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Designados.

Después de tres años y medio de poner todos los temas, desde garantías de préstamo para sus donantes hasta subsidios, antes que la inmigración, ahora el Presidente fue sorprendido por una imperiosa necesidad de hacer lo que debió de haber hecho desde el primer día, pero no lo hizo. Creo que ustedes se merecen algo mejor que eso , abundó.

Algunas personas han preguntado si voy permitir que la orden ejecutiva del Presidente se mantenga. La respuesta es que voy a poner en marcha mi propia solución a largo plazo que remplazará la medida temporal del Presidente , afirmó.

Romney, el aún no confirmado oficialmente candidato del Partido Republicano, se ha encontrado a la defensiva en una batalla por el crucial voto hispano desde el anuncio de Obama la semana pasada.

Entre las ideas propuestas ayer por Romney se encuentran: eliminar los límites a las visas para trabajadores calificados y acelerar los trámites en las solicitudes de visas temporales de trabajos agrícolas.

Romney se mostró dispuesto a lograr ese fin, al menos para aquellos que han servido en las Fuerzas Armadas.

Mitt Romney cree que los jóvenes inmigrantes indocumentados que fueron traídos a EU cuando eran niños deben tener la oportunidad de convertirse en residentes permanentes y, eventualmente, en ciudadanos al servir honorablemente en el Ejército estadounidense , expone un comunicado de la campaña de Romney.

Un estatus legal para miembros del servicio militar ya había sido aprobado anteriormente por Romney. Ayer, al negarse a ir más allá de esa posición, indicó que no se retractaría de su oposición a la Dream Act, la legislación que llevaría a muchos jóvenes inmigrantes ilegales a obtener la ciudadanía.

Eso crea una potencial brecha entre el candidato del Partido Republicano y otros republicanos, entre ellos el senador Marco Rubio, quien ha apoyado la búsqueda de una forma de legalizar a los estudiantes y a los graduados de la universidad, además de aquellos que han servido en el Ejército.

Una fisura se ha desarrollado dentro del Partido Republicano sobre el tema a raíz de la orden de Obama. La decisión de la Casa Blanca ha sido aclamada por la izquierda y los republicanos se han esforzado por responder.

El tema de la inmigración también podría influir en la elección de noviembre. La población hispana en EU ha crecido a 15 millones en la última década y muchos de los estados en disputa como Colorado, Florida, Nevada, Carolina del Norte y Virginia, entre otros, son el hogar de algunos de los mayores aumentos en esta etnia. En el 2008, Obama ganó 67% del voto hispano, en comparación a 31% del senador republicano John McCain.