El asediado candidato al Senado Roy Moore sigue anclado a sus esperanzas de victoria en Alabama pese al coro de voces republicanas en el Senado que han solicitado la renuncia a su candidatura tras las denuncias de agresión sexual de varias mujeres.

La campaña del candidato optó por predicar el lema estatal de Alabama escrito en latín y traducido como: “Nos atrevemos a defender nuestros derechos”, mientras que sus partidarios  han argumentado repetidamente que su estado tiene derecho a decidir su propio destino en la contienda especial del 12 de diciembre.

“Los residentes de Alabama serán el máximo jurado en esta elección, no los medios”, dijo la presidenta del partido Republicano en ese estado, Terry Lathan.

Sentimientos similares provienen de republicanos de nivel local como Steve Morgan, uno de los líderes del partido en Alabama. “A la gente de Alabama no le gusta que le digan qué hacer”, dijo Morgan, de 69 años, que no apoyó a Moore en la primaria del Partido Republicano.

“Nunca me gustó Roy, pero, ¿adivina qué?, votaré por Roy Moore, porque odio la estupidez que está invadiendo  al Partido Republicano”.

Los votantes republicanos en tendrán una opinión decisiva. Casi dos tercios de los votantes de Alabama típicamente votan al partido de Trump y desde hace 25 años no lo hacen por un demócrata. Pero Moore se enfrenta a un oponente demócrata bien financiado, el exfiscal Doug Jones, que tiene como principal logro la condena de dos supremacistas blancos por el atentado con bomba contra una iglesia de Birmingham, Alabama, que causó la muerte de cuatro niñas negras.

Más allá del comportamiento sexual inapropiado de Moore, la elección ha expuesto tensiones sociales irresueltas a causa de los valores tradicionales sureños, como la supremacía de los hombres blancos, que aunque se remontan a la Guerra Civil, aún son temas candentes en la política de Alabama.

Moore ha negado las acusaciones y dicho que se mantendrá en la carrera. Una encuesta del canal Fox News indicó que el candidato demócrata tiene el apoyo de 50% de los votantes, 8 puntos porcentuales por encima del republicano. Otras encuestas arrojan que la carrera está empatada o que Moore sigue manteniendo una ventaja.

En entrevistas con casi dos docenas de votantes republicanos en todo el estado, sólo pocos dijeron que abandonarían a Moore. Otros dejaron en claro que, como la del gobernador, su lealtad al partido es más importante.