Un empleado de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA, por su sigla en inglés) renunció después de admitir ante los investigadores del FBI que le permitió a Edward Snowden entonces contratista de la NSA utilizar las credenciales de su computadora personal para acceder a información clasificada, de acuerdo con un memorándum de la agencia.

El empleado no identificado no era consciente de que Snowden tenía la intención de utilizar su contraseña para obtener material clasificado y, después, divulgarlo, menciona el memorando, que fue reportado por primera vez por la cadena de televisión estadounidense, NBC News.

El empleado es una de las tres personas que han sido objeto de investigación por su participación involuntaria en el esfuerzo de Snowden para retirar el material, en lo que bien podría tratarse del mayor ataque a la información clasificada en la historia de EU.

Ninguno fue acusado de estar coludido con Snowden, afirmó un alto funcionario estadounidense familiarizado con la investigación. Es una violación de los procedimientos; no obstante, no existió una intensión que se pudiera considerar como un ‘Hey, vamos a conspirar junto a él para robarnos la información’ , aseguró el funcionario, que habló en condición de anonimato, debido a que la investigación está en curso.

Al empleado que renunció, un civil, se le había revocado su autorización en noviembre y fue notificado de una propuesta para ser despedido. El trabajador dimitió el 10 de enero, según el memorándum, que estaba dirigido a los miembros del Comité Judicial de la Cámara de Representantes de EU.

A los otros dos individuos, un miembro del servicio militar de EU y un contratista, se les fue revocado su acceso a las instalaciones de la NSA, así como a material secreto en agosto, expuso el memo. Todos trabajaban en un centro regional de la NSA en Hawai, donde Snowden era un empleado contratado por Dell y, posteriormente, por Booz Allen Hamilton, indicaron las autoridades.

La renuncia parece ser la primera acción llevada a cabo entre el personal, como resultado de la violación. Snowden, a quien Rusia le otorgó asilo temporal, compartió grandes cantidades de material de inteligencia con varios periodistas. Sus historias comenzaron a aparecer en junio pasado y han provocado un debate nacional e internacional sobre el alcance adecuado de la vigilancia llevada a cabo por la NSA.

Un informe de Reuters el otoño pasado expuso que un puñado de empleados de la agencia habían otorgado su credenciales de acceso a Snowden y que fueron destituidos debido a esto. Snowden, según el informe, pudo haber persuadido a entre 20 y 25 compañeros de trabajo , para que le dieran sus contraseñas, diciéndoles que eran necesarios para que él hiciera su trabajo como administrador de sistemas informáticos.

En un chat de Google el mes pasado, Snowden contradijo el informe y aseguró: Yo nunca robé ninguna contraseña, ni engañé a mis compañeros .

De acuerdo con el memorándum, escrito por el director de asuntos legislativos de la NSA, Ethan Bauman, el empleado permitió que Snowden usara su clave para obtener acceso a la información clasificada en NSANet, la intranet de la agencia.