Washington. Una denuncia penal en contra de Julian Assange de diciembre del 2017, que no fue desestimada el pasado lunes, describe las pruebas (chats) con las que se basaron los fiscales para acusar al fundador de WikiLeaks de haber conspirado con el exanalista de Inteligencia del Ejército, Chelsea Manning, para intentar ingresar al sistema informático del Departamento de Defensa.

Assange fue arrestado el pasado jueves por las autoridades británicas después de haber pasado siete años asilado en la Embajada ecuatoriana en Londres. La acusación en su contra, presentada en el Tribunal de Distrito en Alexandria, Estados Unidos, fue revelada el 6 de marzo del 2018.

“Los chats reflejan que el 8 de marzo del 2010, Assange acordó ayudar a Manning a descifrar una contraseña”, escribió la agente del FBI Megan Brown. Sin embargo, no existen pruebas de que Assange lo hiciera.

Brown escribió: “Si bien no se sabe si Manning y Assange lograron descifrar la contraseña, un mensaje de seguimiento de Assange a Manning el 10 de marzo del 2010 refleja que Assange estaba intentando de manera activa descifrar la contraseña como habían acordado”.

Brown también argumentó que Manning y Assange “tenían motivos para creer que la divulgación pública” de la información clasificada del Ejército “causaría daños a los Estados Unidos”.

“¿(Encontraste) algo útil?”, preguntó Manning, después de haberle enviado a Assange informes sobre los detenidos en la Bahía de Guantánamo.

Assange respondió que “seguramente habrá” y que las revelaciones podrían inspirar a otras filtraciones porque “gitmo = malo, filtraciones = enemigo de gitmo, filtraciones = bueno”.

Assange no está acusado de ningún delito relacionado con la divulgación de información clasificada, una medida que los fiscales se resistieron a hacer durante años por temor a que fuera como perseguir a una empresa de noticias. Manning fue condenado a 35 años de cárcel, pero el presidente Obama lo indultó.