París. Miles de personas marcharon ayer en París en rechazo a las medidas de austeridad en Europa que han desencadenado violentas protestas en otros países de la Unión Europea por los recortes presupuestales impuestos para evitar profundas crisis fiscales.

La manifestación, organizada principalmente por el Partido Frente de Izquierda y los grupos comunistas, precede al debate previsto para esta semana en el Parlamento acerca del tratado fiscal europeo.

El tratado tiene el propósito de establecer el fondo de rescate internacional, llamado Mecanismo Europeo de Estabilidad, que las autoridades regionales esperan contribuya a amainar la crisis crediticia que amenaza a la eurozona.

El principal partido conservador de la oposición y la mayoría de los integrantes del Partido Socialista, del presidente Francois Hollande, apoyan al tratado.

El sábado, miles de españoles y portugueses protestaron en las capitales de sus países contra las medidas de austeridad que aprobaron sus gobiernos, en tanto que en Madrid chocaron manifestantes y policías por tercera vez en menos de una semana.

En España, los manifestantes han mostrado su descontento hacia la recesión y el desempleo, que ha alcanzado los niveles más altos del país.

La movilización hasta las cercanías del Parlamento en el centro de Madrid fue pacífica casi en su totalidad; sin embargo, la policía provista con macanas intervino poco antes de la medianoche para desalojar a quienes habían permanecido hasta tarde en la zona debido a que la protesta no estaba autorizada.

En respuesta, algunos manifestantes les lanzaron botellas y piedras.

La televisión estatal española informó en las primeras horas de ayer que dos personas resultaron lesionadas durante los enfrentamientos y 12 más fueron detenidas cerca de las barreras instaladas para proteger el edificio del Parlamento en Madrid.

Las autoridades de Madrid anunciaron que unas 4,500 personas participaron en la protesta del sábado, aunque los inconformes dijeron que la multitud fue mayor.

En la vecina Portugal, decenas de miles de personas protestaron pacíficamente por la tarde en Lisboa contra medidas de austeridad, las cuales son más severas que las aprobadas en España.