El primer ministro japonés, Naoto Kan, decidió hoy renunciar a partir de junio a su salario mensual y complementos que recibe cada seis meses como líder de Japón hasta que sea superada la crisis en la planta nuclear de Fukushima I.

Voy a continuar percibiendo mi retribución como miembro del Parlamento, pero no la correspondiente al cargo de primer ministro ni las primas que conlleva", indicó Kan, según un reporte de la agencia informativa Kyodo.

En conferencia de prensa junto a directivos de la empresa Tokyo Electric Power (Tepco), operadora de la central de Fukushima, el jefe de gobierno dijo que su decisión contribuirá en cierta manera a controlar la crisis en la planta de Fukushima I.

Kan pidió disculpas al pueblo por no poder evitar la crisis nuclear, provocada por el terremoto de 9.0 grados Richter que sacudió al país el 11 de marzo pasado, causando al menos 25,000 víctimas entre muertos y desaparecidos, además de 120,000 desplazados.

"Al igual que Tepco, el gobierno tiene una responsabilidad en esta crisis", afirmó el primer ministro japonés, tras revelar que el gobierno planea revisar su política energética.

La política energética actual, explicó, prevé que el 50% del total de suministro eléctrico proceda de la energía nuclear con más del 20% procedente de energías renovables para 2030, pero ese plan básico tiene que ser revisado desde cero.

Kan dijo que tras el incidente en Fukushima, el país debe poner énfasis en otras fuentes de energía como la solar, eólica y otras renovables, en las que Japón se ubica actualmente muy por atrás en comparación con otros países.

"En cuanto a energía eólica y solar nuestro país está retrasado, así que vamos a abrir el camino en este sentido como están haciendo otros países occidentales", subrayó.

El primer ministro mencionó que después del accidente nuclear en la central de Fukushima I, es imperativo realizar una investigación exhaustiva sobre lo sucedido e incrementar las medidas de seguridad de todas las centrales del país.

Las declaraciones de Kan ocurren un día después de que la empresa Chubu Electric Power Co. aceptó la petición del gobierno de cerrar su planta de energía nuclear en el centro de Japón, hasta verificar sus medidas de seguridad y protección.

DOCH