Ankara. La tensión por el derribo de un avión de combate ruso por parte de Turquía en la frontera con Siria se intensificó cuando Moscú preparó una serie de sanciones económicas contra Turquía y el presidente turco declaró desafiantemente que sus fuerzas militares derribarán a cualquier otro intruso. La disputa reflejó un choque de las ambiciones de dos líderes, ninguno de los cuales parece dispuesto a ceder y tratar de llegar a un acuerdo.

El presidente ruso Vladimir Putin criticó las acciones turcas y dijo que hasta este momento, no hemos escuchado una clara disculpa de los máximos líderes políticos de Turquía, ni una oferta para resarcir los daños o una promesa de castigar a los criminales , dijo en el Kremlin.

Pero el mandatario turco, Recep Tayyip Erdogan, no estaba de humor para disculparse, y advirtió que Ankara actuaría de esa misma manera en caso de otra intrusión.

Turquía indicó que no atacó específicamente a Rusia, sino que fue una respuesta automática acorde con sus normas de combate.