Washington.- En lo que parecía ser un episodio más de la violencia doméstica, asociada a la fácil adquisición de armas en Estados Unidos, que se ha vuelto una epidemia en este país, el tiroteo de San Bernardino, California dio un giro de 180 grados.

La Oficina Federal de Investigaciones (FBI) por primera vez, desde la masacre del miércoles pasado que dejó 14 personas muertas, declaró que el caso ahora pasó a ser investigado como un "acto de terrorismo".

NOTICIA: ¿Quiénes eran los atacantes de San Bernardino?

En una primera instancia hasta el mismo presidente Barack Obama renovó su pronunciamiento para legislar sobre el control de armas con el fin de evitar este tipo de incidentes relacionados con actos de venganza o de personas con enfermedades mentales.

Sin embargo, la pareja que protagonizó el tiroteo tenía aparentes nexos con grupos radicales islámicos, incluido el Estado Islámico que controla parte de Siria e Irak, y que ha promovido una serie de atentados en varias partes del mundo.

Aunque las autoridades aclararon que no existe evidencia de que el matrimonio formado por Syed Rizwan Farook y su esposa, la paquistaní Tashfeen Malik, formaba parte de una célula terrorista, hay suficientes pruebas de que ambos se "radicalizaron".

NOTICIA: FBI investiga tiroteo de California como terrorista

El director adjunto a cargo de la oficina del FBI en Los Ángeles, David Bowdich, que habló con la prensa el viernes, señaló que ahora se investiga el tirotero como "un acto de terrorismo".

"Hemos descubierto evidencia de que nos ha llevado a concluir que el tiroteo fue una acción ampliamente planificada. Hemos descubierto pruebas de explosivos, múltiples armamentos. y también de que intentaron destruir sus huellas digitales", explicó.

"Por ejemplo, encontramos dos teléfonos celulares en un bote de basura cercano. Esos teléfonos celulares en realidad estaban aplastados y destruyeron un disco duro de una computadora", añadió.

NOTICIA: Agresora de California había jurado lealtad al EI

Malik, una joven paquistaní que adquirió una visa especial para ingresar a Estados Unidos tras una larga investigación de las autoridades migratorias, juró lealtad al Estado Islámico bajo una cuenta que mantenía con un alias en la red social Facebook.

En la casa del matrimonio encontraron un arsenal gigantesco. Aparte de dos rifles de asalto calibre 223 y dos pistolas de nueve milímetros, se encontraron gran cantidad de munición y material para fabricar bombas caseras.

Además, dejaron tras de sí en la escena del crimen tres artefactos explosivos unidos a un coche teledirigido para ser activados a distancia con un mecanismo que falló.

Por su parte, Syed Farook había contactado con los grupos yihadistas Frente Al-Nusra (Siria) y Al-Shabaab (Somalia), según un reporte del diario Los Angeles Times. Aún no está claro qué tipo de contacto estableció ni cómo lo hizo.

Hasta ahora no hay evidencia de que la matanza fuera ordenada por el Estado Islámico, sino más bien inspirada por su ideología y ejecutada por imitación.