Washington. El secretario de Estado, Mike Pompeo, respondió algunas preguntas de los reporteros después de que acudiera a un interrogatorio con senadores sobre el asesinato de Jamal Khashoggi. Sin embargo, no dijo mucho.

Senadores de ambos partidos se quejaron con Pompeo por la ausencia de la directora de la CIA, Gina Haspel. Ante la insistencia, el secretario de Estado respondió: “Me pidieron que estuviera aquí, y aquí estoy”.

De manera directa le plantearon la siguiente interrogante: “¿Cree usted que el príncipe heredero de Arabia Saudita ordenó el asesinato de Jamal Khashoggi?”. La CIA, que dirige Haspel y que anteriormente Pompeo estuvo al frente, reveló que muy probablemente Mohammed bin Salman sí mandó a asesinar al periodista.

Pompeo evitó responderla de manera directa. En su lugar, optó por un lenguaje rebuscado. “Creo que he leído todos los informes de inteligencia a menos que haya llegado en las últimas horas. Creo que lo he leído todo”. Antes de concluir, explicó: “No hay informes directos que relacionen al príncipe heredero con la orden de asesinar a Jamal Khashoggi. Eso es todo lo que puedo decir en un entorno no clasificado”.

Las evaluaciones que realiza la CIA no son documentos de perfil criminal donde se presenten pruebas contundentes. En realidad, son conclusiones basadas en el mejor sistema de inteligencia de Estados Unidos. Esa inteligencia concluyó que Mohammed estaba detrás del asesinato de Khashoggi, según los informes de The Washington Post .

Trump dio por cerrado el caso del periodista también recurriendo a frases ambiguas.