El máximo representante diplomático estadounidense Mike Pompeo, se enfrentó a cuestionamientos de republicanos y demócratas sobre la capacidad del presidente Donald Trump para dirigir la política exterior estadounidense y su afinidad con el presidente ruso Vladimir Putin.

La aparición del secretario de Estado ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado se produjo cuando la Casa Blanca pospuso la reunión entre Trump y Vladimir Putin, para el 2019 justificando la decisión por la investigación que el fiscal especial Robert Mueller lleva a cabo sobre la intervención rusa en las elecciones presidenciales.

En un esfuerzo por tranquilizar a los legisladores, Pompeo dijo que el presidente acepta las opiniones de la comunidad de inteligencia de que Rusia interfirió en las elecciones presidenciales del 2016 y declaró que Estados Unidos nunca reconocerá la anexión de Crimea por parte de Rusia, tratando de refutar los señalamientos de los legisladores y otros de que el presidente y su gobierno son demasiado tolerantes hacia Rusia.

Tanto los miembros republicanos como los demócratas del Comité exigieron detalles sobre la reunión entre Trump y Putin la semana pasada en Finlandia.

El secretario de Estado respondió que se trató de una cumbre muy útil entre dos superpotencias nucleares que deben buscar puntos de acuerdo.

Pero el senador de Tennessee Bob Corker, el principal republicano en el panel, dijo a Pompeo que los legisladores tienen “serias dudas” sobre Trump y su política exterior.

Corker desafió a Pompeo diciendo que la Casa Blanca podría estar “inventando todo sobre la marcha” y que el propio Pompeo podría no saber lo que está realmente sucediendo.

“No sabemos la verdad, los estadounidenses merecen saber qué pasó allí”, atacó el líder demócrata del comité, Bob Menendez, refiriéndose a la cumbre de Helsinki.

La senadora demócrata Jeanne Shaheen preguntó si Trump habló con Putin sobre la eliminación de las tropas estadounidenses de Siria. En respuesta, Pompeo dijo que “no ha habido cambios en la política de Estados Unidos”.

Sobre Corea del Norte, Pompeo reafirmó su compromiso con una “diplomacia paciente”, pero avisó que Estados Unidos no permitirá que las negociaciones sobre la desnuclearización se prolonguen sin resultados concretos.

No obstante, el escepticismo sobre la desnuclearización de Corea del Norte ha crecido desde que medios de comunicación informaran a finales de junio, citando fuentes de inteligencia, de que Pionyang se había seguido enriqueciendo con uranio y que estaría tratando de ocultar buena parte de su arsenal a Estados Unidos.