Washington. El exjefe de campaña del presidente Donald Trump, Paul Manafort recibe tratamiento VIP en la cárcel donde cumple prisión preventiva, según explicó la Fiscalía, argumentando en contra de los intentos de Manafort para posponer el juicio que tiene pendiente por fraude.

En su presentación ante el juez federal de Virginia que instruye una de las dos causas pendientes contra Manafort, los fiscales negaron las alegaciones que éste había presentado sobre las condiciones en la cárcel para posponer el juicio, argumentando que tenía acceso limitado a las pruebas del juicio y a sus abogados.

En llamadas telefónicas grabadas en el centro penitenciario, Manafort aseguraba estar siendo tratado como VIP, recibiendo visitas diarias de sus abogados y con acceso “a todos mis archivos, como en casa”.La acusación contra Manafort surgió de la investigación del fiscal especial Robert Mueller sobre la presunta connivencia entre Rusia y la campaña presidencial de Trump en el 2016.

El exjefe de campaña del presidente se enfrenta a cargos por fraude bancario y por no haberse registrado como un agente de políticos prorrusos en Ucrania y tiene un juicio previsto para el próximo 25 de julio en Virginia, además de otro en septiembre en Washington.

Los fiscales aseguran que Manafort dispone de un teléfono personal en su celda, que ha utilizado para realizar más de 300 llamadas con sus abogados, entre otras personas, durante las tres últimas semanas. Además, al parecer también ha conseguido saltarse las restricciones a las comunicaciones electrónicas de la cárcel, leyendo y respondiendo sus e-mails desde una computadora portátil que su equipo legal le lleva a la celda.