Asunción. El candidato oficialista de Paraguay, Mario Abdo Benítez, un joven conservador con lazos a la última dictadura, triunfó en las elecciones presidenciales con su promesa de mantener el rumbo económico y atraer más inversiones al país productor de soya.

Abdo, del gobernante Partido Colorado y que llegó como favorito a los comicios, lograba 46.49% de los votos frente 42.72% de su principal rival, Efraín Alegre, de la alianza opositora de centroizquierda, con poco más de 96% de las mesas computadas según el Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE).

Su victoria fue mucho más estrecha de lo proyectado por los sondeos previos e incluso por algunas encuestas a boca de urna.

Abdo, hijo del secretario privado del dictador Alfredo Stroessner, que gobernó Paraguay con mano de hierro por 35 años hasta 1989, venció en la interna partidaria por la candidatura a la poderosa corriente del actual mandatario Horacio Cartes.

Aunque no hubo grandes diferencias a nivel de propuestas macroeconómicas entre los principales candidatos, Abdo representa la continuidad y propone tributos bajos y exenciones para estimular la inversión extranjera y la producción del agro del país, cuarto exportador mundial de soya.

El exsenador educado en Estados Unidos y conocido como Marito también ha dicho que quiere tender lazos con China sin comprometer su vínculo diplomático con Taiwán.

NO RECONOCE RESULTADO

Desde su búnker, Alegre no reconoció la derrota y dijo que iba a esperar los certificados definitivos de las actas.

“Vamos a avanzar en este proceso (...), son resultados preliminares”, dijo a periodistas. “Es posible que así sea (irreversible) (...) vamos a analizar sobre resultados definitivos”.

Alegre había prometido gobernar para los que menos tienen, salud pública gratuita y bajar la tarifa de la energía eléctrica para aprovechar la producción de las gigantes hidroeléctricas Itaipú y Yacyretá, que Paraguay comparte con Brasil y Argentina.

El Partido Colorado gobernó Paraguay las últimas siete décadas con la excepción del periodo 2008-2013. El domingo peleaba codo a codo con la coalición de centroizquierda en varias gobernaciones importantes, donde tenía buenos chances de arrebatarlas a la oposición, según los resultados parciales.

De acuerdo con las encuestas previas, el partido gobernante podría perder escaños en el Congreso, que renueva 80 bancas en la Cámara Baja y unas 45 en la Cámara Alta. Los resultados del Parlamento no se conocerían el domingo.

Abdo, que asumirá el 15 de agosto por un periodo de cinco años, podría tener que hacer concesiones para asegurar apoyo en el Parlamento. El saliente mandatario, quien intentó sin éxito cambiar la Constitución para postularse a un segundo periodo consecutivo, es candidato al Senado, al igual que los expresidentes Nicanor Duarte Frutos y Fernando Lugo.